martes, 3 de julio de 2012

Conferencia de Daniel Arroyo en MAPFRE

Nota publicada en Comunicarseweb

Mapfre Argentina presentó su tercer memoria de RSE

 

Mapfre Argentina presentó su tercer informe anual de Responsabilidad Social (RS), en un evento que congregó a todos sus grupos de interés. La presentación contó con un invitado especial, Daniel Arroyo, quién tuvo a cargo la disertación sobre la situación social en Argentina y la RSE.




Mapfre Argentina presentó su tercer informe anual de Responsabilidad Social (RS).
Tal como está definido corporativamente, el balance incluye los principales parámetros de la actividad y ha sido elaborado conforme a las directrices del Global Reporting Initiative (GRI) en su versión G3, con inclusión de los indicadores específicos para las entidades financieras aplicables a compañías aseguradoras, tras la verificación de los indicadores más relevantes a cargo de la firma auditora Ernest & Young.

En tal sentido, el balance sigue las cuatro miradas eje del modelo de negocio: Económica, Social, Medioambiental y Ética. El Modelo de actuación de RS de MAPFRE se basa en tres pilares: el buen gobierno, las acciones de RS propiamente dichas y la contribución a la sociedad, canalizada a través de la FUNDACIÓN MAPFRE que este año contó con una inversión de $3 mil millones de pesos y alcanzando los 110 mil beneficiarios.
Además la empresa cuenta con un mapa de grupos de interés que se clasifican en tres niveles según el impacto directo o no de las acciones de MAPFRE.

Entre las acciones destacadas del 2011 se hizo hincapié en las Jornadas Bienales de RSE que impulsan la difusión del tema, las capacitaciones a las oficinas delegadas y los desayunos con mujeres.

La presentación del Balance también contó con un invitado especial, Daniel Arroyo, quien reflexionó sobre los 7 problemas sociales que serán el desafío para la RSE en los próximos años a partir del trabajo titulado "La Situación Social en Argentina y la RSE: Desafíos y Propuestas para los Próximos Años":

1) Pobreza Estructural; 2) Informalidad económica; 30% de los argentinos trabaja en condiciones informales o en negro; 3) Desigualdad: En los años 70 la brecha entre el 10% más rico del 10% más pobre era de 7 a 1, en el 2001 fue de 44 a 1 y hoy estamos en 24 a 1; 4) Jóvenes de 16 a 24 que no estudian ni trabajan; 5)Violencia en el hogar; 6) Vivienda hacinada y 7) Dificultad de escolarización.

“El desafío de la RSE es como cambiamos esta situación y cómo trabajamos pensando en estas realidades sociales distintas y contradictorias”, afirmó Daniel. Continuó hablando sobre las iniciativas públicas para enfrentar estos problemas y las clasifico en 5 acciones: 1) Programas alimentarios; 2) Proteccion a la familia; 3) Inclusión laboral y emprendedurismo; 4) Apoyo a sectores particulares y 5) Transferencia de ingreso condicionada.
Además evalúo las acciones del sector privado en esta última década y resaltó que recién a partir del 2007 hasta hoy se han instalado programas organizados, no esporádicos, con centro en los RRHH y el apoyo a sectores críticos.

El cierre del evento estuvo a cargo de Diego Sobrini, presidente ejecutivo de MAPFRE Argentina, Chile y Uruguay, quien agradeció a los asistentes y a cada uno de los involucrados en la realización del tercer balance de la compañía. “Desde hace 20 años que como líder de esta empresa vengo impulsando las acciones en responsabilidad social. Esto es algo que siempre caracterizó a la empresa y desde mi primer día de trabajo se hizo hincapié en la importancia de la ética y la transparencia para los negocios”, finalizó Sobrini.

lunes, 2 de julio de 2012

Exposición en el Foro de Campañas Alemania- Latinoamérica de la la Fundación Konrad Adenauer





En el marco del Foro de Campañas Alemania- Latinoamérica de la la Fundación Konrad Adenauer, el jueves 5 de julio Daniel Arroyo expondrá en una mesa redonda. El título de su disertación es "Las Perspectivas de la Situación Política en Argentina" compartirá el debate con integrantes de la Organización de Consultores Políticos de Latinoamérica (OCPLA).

El encuentro tendrá lugar el día jueves 5 de julio a las 18.30hs. en el Salón Puerta del Soldel Hotel Emperador (Av. del Libertador 420, Ciudad de Buenos Aires)

viernes, 29 de junio de 2012

Disertación sobre la situación social en Argentina y la RSE






El próximo lunes 2 de Julio a las 18.30hs en el Auditorio de la Colección Fortabat, se llevará a cabo la presentación del Informa Anual correspondien al año 2011 de Responsabilidad Social de MAPFRE Argentina.

En dicha presentación, el Lic. Daniel Arroyo desarollará la disertación titulada "La Situación Social en Argentina y la RSE: Desafíos y Propuestas para los Próximos Años".

La Fundación Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat se encuentra en Olga Cossettini 141, Dique 4, Puerto Madero Este. Durante la presentación se entregará a cada asistente un ejemplar del informe.

Presentación del libro "Las Cuatro Argentinas" en Tandil


En el marco de la Feria del Libro organizada por la Universidad de Tandil se presentará el libro "Las Cuatro Argentinas" escrito por Daniel Arroyo. Se llevará a cabo en el mes de agosto, en lugar y fecha a confirmar.

El libro propone ideas y caminos para lograr una sociedad integrada a partir del estudio y de la experiencia del licenciado en Ciencia Política y ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación. Parte de la idea de que nos encontramos frente a una nueva estructura social, a otras formas de organización y movilización y, principalmente, que nuestro país no tiene una sociedad, sino, al menos, cuatro realidades diferentes.

El lector podrá ver como los diferentes sectores sociales (pobreza estructural, sectores vulnerables, clase media y clase alta) tienen dinámicas, modos de vida, relacionamientos con el Estado e intereses diferentes y, en algunos casos, contrapuestos.

El libro no se queda en la mera descripción y en la caracterización de la realidad que se vive en estas cuatro Argentinas. Se atreve a plantear ideas y caminos para que en la segunda década del siglo XXI logremos una sociedad integrada.


jueves, 28 de junio de 2012

Siete desafíos para reducir la desigualdad en Argentina

Por Daniel Arroyo


Luego de la crisis de 2001, la Argentina ha tenido una década de crecimiento económico con tasas cercanas al 8% anual. Sin embargo, esta situación no impactó en todos los argentinos de la misma manera y continuamos con una estructura social muy desigual: la diferencia de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre es hoy de 22 a 1.

En los últimos tiempos el Estado puso en marcha políticas sociales con una orientación más amplia, como la Asignación Universal por Hijo. También se produjo una mejora en la infraestructura básica. Sin duda, los más pobres se encuentran mejor que durante los años noventa, aunque conceptualmente tienen las mismas dificultades. La educación aún no es la vía para generar una movilidad social ascendente que permita entrar en el mundo del trabajo. De allí que uno de los grandes desafíos para el Estado sea lograr remplazar la asistencia por mecanismos que permitan generar empleo y auto-ingreso.

El primer desafío pasa por resolver el problema de pobreza estructural. Lograr que todos los habitantes del país tengan piso de material y servicios básicos. Para ello, es necesario establecer una fuerte política de inversión en infraestructura, con recursos permanentes para las áreas sociales y generar políticas focalizadas en las zonas del NOA, NEA y el conurbano bonaerense. Eliminar los bolsones de pobreza extrema, que actualmente alcanzan cerca del 12%, no parece un reto tan complejo si tenemos en cuenta el sostenido crecimiento económico y los recursos con que cuenta el Estado.

El segundo eje radica en la distribución territorial del país. Tenemos dos tipos de desequilibrio. Uno vinculado a la concentración de ciudadanos en un espacio territorial reducido: el conurbano bonaerense. En el área metropolitana, que representa el 1% del territorio nacional, vive casi 1/3 de la población argentina. Esto implica un importante problema económico para lograr crecimiento y también para generar políticas sociales buscando mejorar el sector. El segundo tipo de desequilibrio, tiene que ver con la necesidad de pautar metas para cada región: poblar la Patagonia; generar un fondo especial para favorecer el NOA y el NEA; acompañar determinadas actividades productivas y reequilibrar la relación de Buenos Aires con el interior.

El tercer punto requiere el establecimiento de un plan estratégico de desarrollo. Es decir, definir si será un país agroindustrial; más industrial que de producción primaria o un país de servicios. Es claro que necesitamos un plan de desarrollo que establezca con claridad el rol que va a tener la minería, la soja, los recursos naturales, las cadenas productivas, entre otros temas y actividades que requieren definiciones inmediatas. Esta definición debe conjugarse no sólo con un esquema de financiamiento sino también, con un sistema de educación que acompañe y vincule esas actividades. También con el apoyo a aquellas cadenas productivas que generan empleo para los sectores con menos oportunidades de acceso al mercado laboral.

El cuarto desafío determina la necesidad de atender el trabajo informal y apuntar a generar un mercado de trabajo en el que lo formal sea un punto clave, la regulación estatal sea un elemento significativo y la masificación del crédito alcance al mundo del cuentapropismo y la economía social. Si continuamos con un mercado de trabajo de dos velocidades (formal e informal) va a ser difícil achicar las brechas sociales.

Los contenidos en la escuela secundaria y la calidad educativa en general requieren una especial atención. Ése debe ser el quinto reto social del país de cara al final de esta década. Los logros de haber destinado más del 6% del PBI a la educación, la entrega de netbooks y el aumento de alumnos en las escuelas secundarias por la Asignación Universal por Hijo marcan los nuevos desafíos. Hacen falta más escuelas secundarias e inversión, como también equilibrar los niveles de conocimiento, de tecnología e infraestructura entre la escuela pública y la privada. Los chicos que cursan en una escuela privada, muchas veces, aprenden contenidos diferentes a los de la escuela pública. Las desigualdades se manifiestan en la infraestructura, la cantidad de horas de clase y las herramientas a las que acceden para estudiar.

El sexto reto se refiere a la reestructuración del sistema de salud. La atención primaria atraviesa una fuerte dificultad y es que, toda la red de hospitales –que, sin duda, ha mejorado debido a que se invirtió en infraestructura- está siendo utilizada por la población como atención primaria y secundaria. Esto implica que una persona, ante cualquier eventualidad, no va a la salita de su barrio, sino que se dirige Hospital. Ello provoca una sobrecarga, una saturación y colapso en la atención de pacientes.

Finalmente, el séptimo eje apunta al mejoramiento de las condiciones de vida en los ejes menos visibles: comunidades aborígenes, personas con discapacidad, violencia de género y trata de personas. Es decir, junto con los programas universales, debemos avanzar en acciones focalizadas en los grupos que tienen sus derechos vulnerados.

Argentina es un país con talento, capacitación, casi treinta años de democracia, un territorio vasto y recursos naturales. Es un país con porvenir. Depende de nosotros lograr una sociedad más inclusiva, más integrada en esta década. El contexto internacional, más allá de los vaivenes actuales, parece darnos una nueva oportunidad. No la podemos desaprovechar. 

miércoles, 27 de junio de 2012

Próximas presentaciones del libro "Las Cuatro Argentinas"






El día martes 24 de Julio se llevará a cabo la presentación en la ciudad de Saenz Peña, Chaco. Organizado por la Escuela de Gobierno de la Provincia del Chaco.

En Agosto, se realizará la presentación en la ciudad de Paraná, Entre Ríos. Organizada por la Universidad Católica Argentina y la Asociación de Licenciados en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (ALPRIER)

martes, 26 de junio de 2012

La problemática para el desarrollo social argentino con jóvenes sin escuelas ni trabajo

El siguiente video fue filmado por x-más tv en base a la disertación de Daniel Arroyo en el marco del VII Foro Anual de la Cámara Empresarial de Entre Ríos (CEER)




Son unos 900.000 jóvenes entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan y presentan un serio problema para el desarrollo del paí­s en el futuro inmediato. La palabra del Presidente de Poder Ciudadano, dando algunas pautas de solución.

viernes, 22 de junio de 2012

Sustentabilidad, RSE y cadenas productivas en Argentina

Articulo publicado en la revista Visión Sustentable
por Daniel Arroyo

Pese a los claros avances registrados en los últimos años en la lucha contra la pobreza y a exclusión en la Argentina, la escala de los problemas requiere que el desarrollo social no pueda ser considerado sólo como un instrumento del Estado, sino que necesita del apoyo de todos los actores de la sociedad.

Para ser realmente eficientes y tener verdadera incidencia territorial, las políticas sociales y de desarrollo local deben ser el resultado de la interacción entre el Estado, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. Por eso, resulta fundamental contar con el compromiso, la participación y la colaboración de todos los actores, con sus diversos recursos y la diversidad de sus puntos de vista.

La Responsabilidad Social Empresaria ha evidenciado un gran crecimiento en los últimos años, con mayor presencia del actor privado en la perspectiva de la inclusión social. Haciendo un análisis de lo ocurrido en las últimas décadas, se pueden observar tres grandes etapas. La primera etapa se vivió hasta el 2001, cuando no había una experiencia de intervención estructurada, sino compromisos aislados de algunas empresas, acompañando el desarrollo de las comunidades locales. La segunda, luego de la crisis de 2001, permite registrar que muchas empresas adoptan de forma efectiva y eficiente el esquema de la RSE. Es una etapa caracterizada por la asistencia y el apoyo directo para intervenir ante la emergencia y la magnitud de la crisis que vivía la Argentina por esos años.

En la tercera etapa, que comienza hacia 2007 y vivimos en este momento, las empresas comienzan a trabajar sobre la promoción; y, básicamente, se centran en el otorgamiento de becas, microcréditos y capacitación laboral. Es en este momento cuando este enfoque empieza a tener impacto, contribuyendo de manera significativa en trasformar la realidad.

En este esquema, se abren nuevos desafíos para la RSE en la Argentina, que pasan por lograr sustentabilidad en las acciones encaradas; el apoyo a las organizaciones que tienen legitimidad; y la experiencia de trabajo en las comunidades. En la Argentina hay ochenta mil organizaciones sociales, y uno de los desafíos del sector empresario es apoyarlas con financiamiento y capacitación. En ese sentido, es clave el rol de la inversión social privada no sólo en la creación de nuevos empleos sino, fundamentalmente, en el apoyo técnico y financiero a los pequeños y medianos emprendedores.

“El objetivo es eliminar las viejas dicotomías agro-industria, Estado-Mercado, economía formal-informal, con una visión de desarrollo que cree mecanismos decisorios con el consenso de la mayoría de los sectores, teniendo como objetivo la construcción de una sociedad integrada…Si trabajan de forma conjunta, podemos llegar sin pobreza ni indigencia a la Argentina del 2020.”


Entre los problemas principales que tienen los sectores empobrecidos se destaca, en primer lugar, el retraso tecnológico. Es decir, personas que realizan actividades productivas o de servicios que tienen, en general, maquinarias obsoletas. En segundo lugar, y como consecuencia de la problemática anterior, existe también una falta de capacitación, ya que dicho retraso tecnológico no le permite utilizar las herramientas y maquinarias actuales. Y en tercer lugar, el sector informal en la Argentina carece de vínculo con el sector privado a través de cadenas de producción reales.

Esta situación genera que un sector social importante de la población tenga dificultades de inserción en el mercado laboral actual. Hay un núcleo importante de personas del sector informal de la economía vinculadas “al mundo” del trabajo pero a partir de la precariedad. Pueden destacarse en este sentido, oficios varios (pintores, albañiles, plomeros, herreros, etc.) como también pequeños emprendedores que realizan alguna actividad de tipo productiva (textil, alimenticia, etc.). De todos modos, es un sector con dificultades para mantener una continuidad, previsión social, salud y condiciones regulares de trabajo.

En este contexto, debe entenderse el rol de la RSE como un instrumento para mantener enlaces horizontales y transversales entre la economía formal y social, y a su vez, realizar un acertado diagnóstico acerca de las características de la economía de la zona, los potenciales recursos materiales y humanos ociosos de la misma. Así, los mecanismos que pueden incorporarse a la RSE son los siguientes: la conformación de cadenas productivas, la incorporación de proveedores, la asistencia técnica y la capacitación.

Las cadenas productivas que articulan el sector privado y la economía social inciden directamente en la elaboración de un producto final. Muchas actividades serán más efectivas y menos costosas si se realizan en forma asociativa, logrando de esta manera optimizar las estructuras de costos individuales y las capacidades de innovación productiva, para mantener el posicionamiento competitivo en el mercado e impacto socioproductivo. Así, la RSE se hermana con la idea de la densidad productiva, la generación de valor agregado y la inversión genuina.

El segundo elemento a visualizar es la posibilidad de otro tipo de articulación económica a través de las cadenas de proveedores. Estas permiten a los emprendedores vincularse a la economía a través de su inserción como proveedores de bienes y servicios para el sector privado. Esta simbiosis puede “estandarizar” la producción, la calidad, la comercialización y permitirles a los emprendedores la adaptación a nuevas tecnologías, como así también, la diversificación de la oferta y el mejor aprovechamiento de los recursos físicos y humanos disponibles, con miras a aprovechar la demanda que solicita el sector privado.

Un último aspecto relevante es la capacitación y asistencia técnica por parte de las empresas. El objetivo es que el sector privado pueda aportar apoyo técnico que potencie la capacidad de los diferentes emprendedores. Muchos cuentan sólo con su propia capacidad de trabajo, así el resultado se ve reducido por la escasa formación general sobre el sostenimiento y organización de una actividad productiva. Otros, en cambio, cuentan tal vez con bienes o insumos, pero necesitan mejorar su situación, optimizando sus canales de producción y/o comercialización.

También puede formar a los emprendedores acerca de temas generales relacionados con la producción económica y su comercialización, orientando la actividad hacia el conocimiento de la cadena de valores de los productos, al aprovechamiento en forma comunitaria de los recursos e insumos existentes, al mejoramiento de la organización y coordinación de los grupos humanos para la producción en escala, como así también hacia cuestiones legales e impositivas que posibiliten la comercialización en circuitos comerciales formales.

En definitiva, el objetivo es eliminar las viejas dicotomías agro-industria, Estado-Mercado, economía formal-informal, con una visión de desarrollo que cree mecanismos decisorios con el consenso de la mayoría de los sectores, teniendo como objetivo la construcción de una sociedad integrada. Si el Estado, la sociedad civil y el empresariado trabajan de forma conjunta, podemos llegar sin pobreza ni indigencia a la Argentina del 2020.

En Santiago del Estero

El próximo miercoles 27 de junio, Daniel Arroyo asistirá a Santiago del Estero. El motivo será, por un lado, continuar con el dictado del Curso de Posgrado:“La Situación Social en Argentina: diagnósticos y políticas públicas” organizado por la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Por otro lado, dará comienzo al curso "El desarrollo local y los instrumentos de planificación" orientado a responsables de las agencias de desarrollo.

En cuanto al curso de posgrado, en esta ocasión se desarollarán los Modulos 3 y 4. Con los siguientes contenidos temáticos:

Módulo 3: Las formas de movilización y participación comunitaria. Las nuevas formas de acción colectiva. Los nuevos movimientos de protesta. Sus características, potencialidades y límites. La relación de la nueva protesta con la intervención política y las instituciones. De la idea de “nuevos movimientos sociales” al esquema de organización de los desocupados. La pérdida de peso de las organizaciones de la sociedad civil frente al aumento de recursos estatales en América Latina. Las nuevas formas de organización: por territorio, por temas o demandas y por grupos de interés. Las nuevas interacciones entre lo político y lo social: los vínculos entre los movimientos sociales, los actores sindicales y la política partidaria. El debate en torno al concepto de ciudadanía en los ’90 y en la actualidad.

Módulo 4: Los paradigmas predominantes en la gestión del Estado. De la centralidad de los planes alimentarios al debate en torno a lo socioproductivo. La tensión entre “focalización” y “universalidad”. Los cambios en la mirada sobre el rol de los programas de transferencia de renta. La emergencia de programas “masivos” en América Latina. Sus límites en la incidencia sobre la distribución. La evolución de las líneas de trabajo en torno al desarrollo local y la economía social: sus límites para incidir sobre el empleo. El debate en torno al clientelismo en los ’90 y en los 2000: nuevos actores, más recursos estatales y nueva tensión social.

jueves, 21 de junio de 2012

Charla debate "La Situación Social en Argentina: diagnósticos y políticas públicas” en Coronda


Fundación Integrar San Jerónimo, con el auspicio del Senador Provincial Danilo Capitani y el Bloque de Concejales Justicialistas del Concejo Deliberante de Coronda fueron responsables de la organización de la charla debate “La Situación Social en Argentina: diagnósticos y políticas públicas” a cargo del Licenciado Daniel Arroyo.

La misma se llevará a cabo en la localidad de Coronda el lunes 25 de junio a las 19 hs.

La entrada al evento es libre y gratuita.

martes, 19 de junio de 2012

¿Qué hacer con los chicos que cometen delitos ?



Por Daniel Arroyo

Ex ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires


De todos los problemas sociales que tiene nuestro país, nos encontramos con un drama social de proporciones que da cuenta de 900.000 jóvenes de 16 a 24 años que en Argentina no estudian ni trabajan. Se trata de situaciones complicadas con un ciclo en donde un chico en el Conurbano Bonaerense se encuentra hacinado en la casa (duerme mucha gente en un cuarto, hay mucha gente en el lugar, no tiene espacio, no tiene lugar); se va a la esquina porque en la esquina está mejor que en la casa, porque en la esquina hay más luz, hay más aire, hay más espacio. En la esquina empieza a consumir porque quién no consume y, especialmente, el que no consume paco, es un pibe que está raleado, es el chico que está fuera de todo; cuando empieza a consumir, no sólo tiene un problema de salud y un problema de adicción; comienza a tener un problema de endeudamiento, se endeuda, empieza a necesitar plata; se complica fuertemente con el tema de la droga, especialmente con el paco que es una droga altamente adictiva y se endeuda rápidamente. Y, cuando se endeuda, se le acerca una persona a ofrecerle alguna alternativa para cancelar esa deuda. Ese ciclo es de seis meses en el Conurbano Bonaerense y los Grandes Centros Urbanos en nuestro país.

Ese ciclo que comienza con un joven que estaba hacinado en la casa y no sabía qué hacer, que se fue a la esquina y está complicado y endeudado, son seis meses. Se completa, luego, con una parte importante de la dirigencia política y los medios de comunicación marcándolo con el dedito y diciendo “Éstos son los pibes causantes de inseguridad; hay robo e inseguridad porque éstos son los pibes causantes de la inseguridad” y lo que hacemos es, básicamente, poner contra las cuerdas a los pibes que no saben qué hacer en la Argentina. O porque no tienen nada que hacer o porque entran en marzo a la escuela y se van en abril, en mayo, antes que les llegue el monto de la beca que les llega en agosto o porque, claramente, enganchan un trabajo que era de $ 650.- pero en realidad, les dan $ 450.- y cuando llegó con la motito de un lado a otro, resultó ser que le descontaron las 2 porciones que se comió en el medio y entonces, le quedan $ 220.- y la cuenta que saca ese joven es que no le sirve el trabajo porque cambia la plata y porque a los que se vinculan a otras cosas en el barrio les va mejor que a los que trabajan.

Esto quiere decir que los jóvenes que cometen delitos son sólo víctimas?; qué no hay que hacer nada?; que con prevención solamente se resuelve el problema? NO. Hay muchos para modificar y trabajar con los pibes que cometen delitos sin caer en frases hechas y sin creer que la discusión es, sólo, cuál es la edad en la que son imputables por los delitos cometidos. Pero, vale la pena, analizar cuál es el contexto en el que se mueven los jóvenes en Argentina para tener una mirada más integral, que evite tanto la idea de que todo se resuelve con nuevas leyes o que la cuestión pasa exclusivamente por más educación.

Los recientes hechos de inseguridad han reflotado el debate sobre la edad de imputabilidad como en su momento sucedió con los asesinatos de tres jóvenes en Bariloche, la ola de suicidios adolescentes en Rosario de la Frontera o en diversos casos.

Parece importante en esta cuestión, separar la paja del trigo:

· Los jóvenes que cometen delitos no son mayoría en el mundo de la delincuencia. Hay jóvenes, pero también hay adultos, altos, bajos, gordos, flacos, mujeres, hombres que cometen delitos. Suponer que los jóvenes son los que cometen más delitos es un error grave que no marca ninguna estadística real. El problema de la inseguridad es generalizado.

· Los jóvenes sí, cometen delitos más violentos, más impactantes y con acciones más mediáticas. No establecen relación y pueden terminar de la peor manera por un par de zapatillas o por $20, eso es en parte producto de las adicciones y también por la idea de que no hay futuro y que en el corto plazo la vida de ellos mismos se va a terminar.

· Es claro que hace falta un sistema de responsabilidad penal juvenil, con jueces y defensores especializados en jóvenes para los que cometen delitos graves. Este sistema debe darle garantías al joven y debe permitirle al juez enviarlo a un instituto cerrado si ha cometido un delito que determine esa situación.

· La cuestión de los delitos graves da cuenta de dos situaciones, a la vez: a) el chico que mata o roba generalmente tiene un mayor detrás y una red de corrupción que usa a los jóvenes. Si no se desbarata esa red, la cosa no va a cambiar; b) la otra cuestión es a dónde va un chico que cometió un delito.

· Los Institutos se encuentran colapsados, abarrotados de chicos que no pueden salir al patio y que usan el aula como una celda más porque no hay otro lugar. El problema hoy de los institutos es el hacinamiento (el mismo que da origen al conflicto social en los grandes centros urbanos). Si no avanzamos en la construcción xde institutos de 24 chicos, con escuela adentro, capacitación laboral y máquinas y herramientas que puedan llevarse para trabajar luego, la reinserción pasa a ser sólo una palabra vacía que no tiene ninguna condición real para efectivizarse.

Es necesario, de este modo, un plan masivo que ponga el acento en la inclusión de los jóvenes y que, además de incluir los programas de becas y apoyo económico que ya se están llevando adelante en la Argentina, incorpore también una red de tutores creíbles para los jóvenes.

En relación al sistema laboral, el problema de los jóvenes no es entender qué tarea deben realizar, sino mantener una rutina laboral de ocho horas, cuando muchos no han visto ni a su padre ni a su abuelo trabajar.

Los jóvenes sólo creen en aquellos a quienes ven cotidianamente y no respetan tanto a las instituciones como sí a algunas personas específicas: la maestra que tiene buena onda, algún pibe de la esquina, algún referente vecinal, algún técnico de club de barrio. Hay que potenciar una red de tutores para los jóvenes a los que sientan que no tienen que fallarles, y que puedan ayudarlos a sostenerse en su tarea laboral o en la escuela.

La tarea de la política no parece ser, precisamente, señalarlos con el dedo y echarles la culpa de la inseguridad sino, en todo caso, brindarles oportunidades para que puedan terminar la escuela secundaria y consigan un trabajo decente. La solución de este problema es central para saber qué país queremos para los próximos años.

lunes, 18 de junio de 2012

Los nuevos desafíos de la cuestión social


El siguiente artículo fue escrito para Rio+20


 
Por Daniel Arroyo*
 
12/06/2012


América Latina experimentó un importante crecimiento sostenido en la última década, que provocó una sustancial mejora en los indicadores sociales de cada uno de los países de la región. Pero, esta mirada general sobre las mejoras sociales debe complementarse con un análisis más riguroso acerca de qué nuevos conflictos y tensiones se presentan. Ese balance nos permitirá diseñar políticas más precisas para luchar contra la pobreza y la desigualdad, que aún afecta a muchos latinoamericanos.

En el período 2002-2007, la región tuvo un crecimiento sostenido del PBI, y que permitió una mejora en los indicadores sociales de pobreza e indigencia. No obstante, a partir de la crisis financiera internacional de 2008, el aumento de los precios de los alimentos, el incremento de la inflación y factores propios de las coyunturas nacionales hicieron que esta tendencia se moderara.

En cuanto a la magnitud de la pobreza, Argentina y Chile se encontrarían en un primer grupo con bajos o moderados niveles de pobreza. Brasil también logró descender los indicadores de pobreza, lo que permite ubicarlo dentro de los países con nivel medio bajo de pobreza. Pero, el problema más grave allí es la desigualdad persistente en el tiempo. Similar es el caso de México, que se destaca por los graves problemas de pobreza rural y de desigualdad. El nivel más alto de pobreza lo tienen Perú, Colombia y Ecuador, cuyos indicadores de pobreza varían entre 40 y 55 por ciento del total poblacional, como específico en el trabajo “Tendencias de los sistemas de protección social en América Latina”, publicado en 2010.

La región sigue siendo una de las más desiguales del mundo, lo que afecta el acceso a condiciones dignas de bienestar y de ciudadanía de una gran parte de la población de los países. Si bien en la última década se corrobora cierta tendencia a la mejora de la distribución del ingreso, se trata de una reducción muy poco significativa que no modifica los patrones de distribución regional, claramente inequitativos. Estas desigualdades operan en el acceso a los servicios básicos como salud y educación y a la inclusión laboral de las personas, que afecta, en especial, a los sectores pobres y de la juventud.

América Latina es una región con territorios vastos, muchos recursos naturales, talento y más de dos décadas de ejercicio de la democracia, es una región con porvenir. Depende de nosotros la posibilidad de tener sociedades más integradas en 2020. El contexto internacional, más allá de los vaivenes actuales, parece darnos una nueva oportunidad. No la podemos desaprovechar.



Desarrollo social

De esta forma, se presentan una serie de desafíos clave para los próximos años:

1. Las políticas sociales deberán poner el foco en la inclusión de los jóvenes y a la problemática en torno a su inserción y a los ejes de seguridad, trabajo y educación. Hacen falta planes masivos destinados a la capacitación y el ingreso de los jóvenes al mundo laboral, con una red extendida de tutorías.

2. En los grandes centros urbanos es donde se concentran la gran mayoría de los pobres en estos países de América Latina. Establecer miradas específicas sobre estas realidades, integrando las dimensiones de atención social, infraestructura básica, intervención policial, mercado informal de trabajo y poder judicial es una de las tareas pendientes que tiene la política social.

3. El núcleo del problema está en la desigualdad en la medida en que estos procesos achicaron la pobreza pero no redujeron de manera significativa la brecha entre los más ricos y los más pobres. Es fuente de tensión y de violencia en la medida en que genera privación relativa (brecha entre las expectativas de consumo y los ingresos reales). Hacen falta instrumentos económicos para modificar esta situación, más allá de políticas universales que puedan dotar de recursos a la población más pobre. Pareciera necesario incorporarles propuestas más estructurales en lo referido a la política económica vinculadas con procesos de reforma impositiva y análisis en torno a los sistemas tributarios en estos países.

4. El microcrédito aparece claramente como una política de reducción de la pobreza para estos países en la medida en que a los pobres que trabajan les falta esencialmente capital para renovar maquinarias y tecnologías y dar un salto de escala en el proceso productivo. El crecimiento económico que podría impactar sobre estos países en los próximos años da una oportunidad de poner en marcha políticas de este estilo en escala y muy masivas.

5. Finalmente, se observaron avances desiguales en estos países respecto de los esquemas participativos, y no se han podido consolidar mecanismos institucionales permanentes de trabajo conjunto entre Estado y sociedad civil. Con el dabate hoy instalado acerca de la universalidad y con la necesidad de descentralizar fondos de estados nacionales que concentran en exceso, reaparece la necesidad de promover instancias locales de participación comunitaria.

*Daniel Arroyo es presidente de Poder Ciudadano y ex Viceministro de Desarrollo de la Nación Argentina.