Daniel Arroyo fue entrevistado, por
Diario Nuevo de Santiago del Estero, acerca de la ley aprobada que permite a los jóvenes entre 16 y 18 años acceder al voto. En este marco el licenciado también dio su opinión respecto a la situación en la que se encuentran dichos jóvenes, hoy en nuestro país.
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En el marco de la aprobación de la ley
que permite a los jóvenes entre 16 y 18 años acceder al voto, el licenciado en
Ciencias Políticas, Daniel Arroyo, mantuvo un diálogo telefónico con Nuevo Diario acerca de esta medida a la que
consideró auspiciosa, porque “aumenta el derecho de los jóvenes”
“Más allá de que esté bien la medida, creo que el
núcleo central como problema de los jóvenes de la Argentina no está ahí, sino
que está dado en que 900 mil jóvenes de 16 a 24 no estudian ni trabajan, y hay
un problema serio de deserción escolar, de casi un 40% en la escuela
secundaria, sumado a ello la problemática de las adicciones y el embarazo
adolescente”, indicó el profesional, quien se desempeñó como secretario de
Políticas Sociales y Desarrollo Humano del Ministerio de Desarrollo Social de
la Nación (2003-2007).
“El propio tema electoral no fue una demanda de
abajo hacia arriba, y no es que los jóvenes lo reclamaron”, resaltó al hacer
alusión al país chileno, donde hubo hace unos años un reclamo por reformas
educativas.
Agregó que “en la Argentina, el voto a los 16 no
fue un reclamo de los jóvenes, pero sí esta medida es buena en el sentido de
ampliar los derechos. Nos está faltando un sistema de tutores que acompañen a
los jóvenes para sostenerse en el trabajo y hace falta una ley que priorice
crear empleo para todos ellos”.
Arroyo consideró como una necesidad crear un fondo
federal de 4 mil millones de pesos para financiar una red de 20 mil tutores, el
cual se compondría de un cura, un líder de barrio, maestras o cualquier otra
persona autorizada para acompañar a los jóvenes y junto a ello, crear un
sistema de escuelas de oficio, de crédito, de derecho a primer empleo. “En
nuestro país está faltando el derecho de acceder a una política integral de
inclusión a los jóvenes, como está ocurriendo en otros países”, remarcó.
Sobre la educación cívica de los jóvenes y su
participación en la política, indicó que “una parte de los jóvenes se politizó
y ha tomado a la política como un espacio de participación, pero otra gran parte
tiene apatía por lo público. Sobre esta ley en particular mi impresión es que
va a votar solamente la mitad de los jóvenes de 16”.
Por otro lado, sostuvo que es necesario “crear un
sistema de información para que los jóvenes tengan conocimiento sobre las
propuestas de los partidos, una capacitación cívica para que conozcan su
accesibilidad al voto y trabajar mucho con la escuela secundaria”.
Un destacado
profesional
Daniel Fernando Arroyo se desempeñó como
secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano, del Ministerio de
Desarrollo Social de la Nación (2003-2007).
Además es licenciado en Ciencia Política,
Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Sociales, carrera de Ciencia
Política. Postgrado en Control y Gestión de Políticas Públicas, Facultad
Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
Es autor de varias publicaciones y participó como
expositor en seminarios internacionales realizados en Lima, Perú, y en el
seminario organizado por el Departamento de Investigación del Banco
Interamericano de Desarrollo, Río de Janeiro