Daniel Arroyo va a entrevistado por el programa Sentido Común que se emite los domingos a las 22 hs. por el canal 7 (Somos Norte) de Cablevisión.
El programa es conducido por Alejandro Cancelare y la entrevista tendrá como foco el análisis de la situación de los jóvenes en el Conurbano Bonaerense, los recientes casos de violencia, la problemática de las adicciones y el debate acerca de cómo promover una inserción en el trabajo o en la escuela de los adolescentes.
Bienvenidos al blog con reflexiones y actualidad sobre políticas públicas para la Argentina que viene.
sábado, 7 de julio de 2012
jueves, 5 de julio de 2012
Exposición en el Foro de Campañas Alemania- Latinoamérica de la la Fundación Konrad Adenauer
El Lic. Daniel Arroyo paricipará del Foro de Campañas Alemania- Latinoamérica de la la Fundación Konrad Adenauer. En una mesa de debate con integrantes de la Organización de Consultores Políticos de Latinoamérica (OCPLA), expondrá e intercambiará reflexiones sobre "Las perspectivas de la Situación Política en Argentina".
También participarán de la mesa debate Marcos Novaro, docente de la Universida de Buenos Aires y Director del Centro de Investigaciones Políticas (CIPOL) y Cristian Breinstein, Ministro de la Producción, Ciencia y Tecnología de la Provincia de Buenos Aires.
El encuentro tendrá lugar el día jueves 5 de julio a las 18.30hs. en el Salón Puerta del Soldel Hotel Emperador (Av. del Libertador 420, Ciudad de Buenos Aires). En la imagen podrán ver el programa de la fecha.
miércoles, 4 de julio de 2012
Entrevista para la Escuela de Gobierno de Chaco
En el video podrán ver una entrevista en la que el especialista en Políticas Sociales, Daniel Arroyo, desarrolla su visión acerca de los problemas sociales actuales y sus posibles resoluciones en Argentina.
El desafío de la creación de empleo en los grandes centros urbanos.
COLUMNA DE OPINIÓN: Daniel Arroyo, ex Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires.
La última década mostró avances en los indicadores de empleo, pobreza e indigencia en la Argentina. Después del colapso sufrido en 2001 y 2002, la recuperación de la actividad económica y la puesta en marcha de políticas sociales de alcance masivo permitieron dejar atrás la aguda crisis que vivió nuestro país en aquellos años. Sin embargo, aún queda una serie de asignaturas pendientes, que requieren de políticas públicas de gran escala y la participación mancomunada de los distintos niveles estatales, las organizaciones sociales y el sector privado.
Un análisis global y de mirada rápida, permite identificar cinco ejes centrales en la problemática social de la Argentina actual. En primer lugar, se encuentran los bolsones que aún quedan de extrema pobreza. Es decir, ese sector de la población que todavía no logra cubrir las necesidades mínimas nutricionales, de servicios básicos o de vivienda. En segundo lugar, se identifica alrededor del treinta por ciento de los trabajadores que se encuentran en el sector informal de la economía. Otro reto claro está representado por los altos niveles de desigualdad, que si bien han retrocedido en esta última década, aún están por debajo de los índices que tenía el país antes de la última dictadura militar. En cuarto lugar, exige doblar esfuerzos y afinar la mirada el alto número de jóvenes que no estudian ni trabajan. Y, en quinto lugar, la vida en los grandes centros urbanos, en los que está radicado el setenta por ciento de la población y en los que el hacinamiento, la precariedad laboral, la pobreza y la violencia conviven de manera cotidiana.
Lanzado en agosto de 2009, el Plan Argentina Trabaja tiene como objetivo prioritario promover el desarrollo económico y la inclusión social, a través de la generación de nuevos puestos de trabajo genuino, con igualdad de oportunidades, fundado en el trabajo organizado y comunitario. Está dirigido a trabajadores desocupados y sin acceso a otro plan social, a los cuales apunta a capacitar en distintos oficios para impulsar la creación de fuentes de trabajo que puedan sustentarse en el tiempo y generen sentido de pertenencia al lugar y al puesto de trabajo.
La característica distintiva de este programa radica en la conformación de cooperativas de trabajo vinculadas con actividades económicas planificadas por los Poderes Ejecutivos Nacional, provinciales o municipales. Estas cooperativas deberían crearse a través de “asociaciones autónomas de personas que se unen voluntariamente para formar una organización democrática, cuya administración y gestión se lleva a cabo de la forma que acuerden los socios”, con la intención de hacer frente a las necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes mediante una empresa.
En la primera etapa, el Plan Argentina Trabaja se implementó en 36 de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires, donde habita aproximadamente un tercio de la población total de la Argentina. En la actualidad, se extendió a 11 de las 24 provincias argentinas. Con respecto a su distribución poblacional, la cobertura del programa corresponde a los distritos con mayor número de habitantes del país, a excepción de Córdoba y Santa Fe, que no disponen de montos significativos para la ejecución del programa.
El cruce entre los objetivos del Plan y sus niveles de cobertura actuales, permiten observar que apunta a contribuir a la resolución de algunos de los ejes centrales de la problemática social descriptos al comienzo de este artículo. En particular, las necesidades de empleo de aquellas personas que aún sufren niveles de pobreza extrema y la crítica situación que se viven en los principales centros urbanos de la Argentina, principalmente en el conurbano bonaerense.
De acuerdo al Decreto 1.067/2009, la permanencia de cada beneficiario en el programa tiene como exigencia la asistencia diaria en los horarios de trabajo y capacitación. Esa asistencia debe ser debidamente controlada por los niveles locales de implementación y las reiteradas observancias dan lugar a la baja del beneficiario y a la apertura de su puesto de trabajo para ser ocupado por otro candidato. Sin embargo, de acuerdo a varias investigaciones, como la realizada por María Victoria Boix, Vanesa Marazzi y Melina Nacke para la Fundación CIPPEC en abril de 2011, “la baja de beneficiarios por este motivo nunca se implementó en los municipios, ya que no se reglamentó la existencia de esta figura en el parte de presentismo de los asociados que los entes ejecutores debían enviar periódicamente al Ministerio”.
A principios de este año, la presidenta Cristina Kirchner anunció la implementación de incentivos por “dedicación al trabajo” a los cooperativistas que integran el Plan, que suman trescientos pesos extra sobre los 1.285,78 que perciben actualmente. Además, también se adicionan otros 250 pesos por presentismo, en turnos de cuatro horas. Para ello, se tendrá en cuenta la antigüedad de las cooperativas en el programa de Ingreso Social con Trabajo, los oficios adquiridos y las aptitudes y actitudes relevadas por los equipos técnicos del Ministerio. En esa línea, el Presupuesto 2012 prevé un incremento del 43,6 por ciento en el Plan Argentina Trabaja, lo que representa una inversión de 5.020 millones de pesos, frente a los 3.496 millones contemplados en el año anterior. También se estima como meta alcanzar una cobertura de 170 mil personas.
Estos anuncios van en buena dirección, ya que significan un salto de escala en la cantidad de personas incorporadas y contribuyen a un cambio de paradigma, avanzando de la asistencia social hacia la capacitación laboral y la creación de empleo genuino. En momentos como los actuales, en los que si bien a largo plazo queda claro que la demanda a los productos generados por la economía argentina va a seguir en alza, debido a la expansión de compradores como China e India, pero en los que se observan los coletazos de la crisis financiera occidental, se hace necesario el fortalecimiento de programas de este tipo, que contemplen la creación e empleos y apuntalen el desarrollo autónomo.
Uno de los desafíos más importantes para el futuro del Programa radica, probablemente, en la incorporación de aquellos jóvenes de entre 18 y 25 años que no estudian ni trabajan, y sufren el hacinamiento y la falta de oportunidades, especialmente en los grandes centros urbanos. En estos casos, es necesario combinar la generación de oportunidades que brinda el Programa con la creación de una red vasta de tutorías que permitan que los jóvenes se “reenganchen” cuando sienten que no pueden sostener el ritmo laboral.
Por otra parte, el desarrollo de programas como el Argentina Trabaja necesita ser complementado con una masificación de líneas de créditos blandos para aquellos cuentapropistas y pequeños emprendedores que trabajan en condiciones precarias y no pueden a acceder a créditos dentro del sistema bancario porque no cuentan con garantías. Es decir, con aquellas personas que se ven obligadas a trabajar con tecnología atrasada y, por tanto, interactúan mal con el mercado. En ese sentido, la última reforma de la Carta Orgánica del Banco Central representa una posibilidad para avanzar con un sistema crediticio más inclusivo.
martes, 3 de julio de 2012
Conferencia de Daniel Arroyo en MAPFRE
Nota publicada en Comunicarseweb
Mapfre Argentina presentó su tercer informe anual de Responsabilidad Social (RS).
Tal como está definido corporativamente, el balance incluye los principales parámetros de la actividad y ha sido elaborado conforme a las directrices del Global Reporting Initiative (GRI) en su versión G3, con inclusión de los indicadores específicos para las entidades financieras aplicables a compañías aseguradoras, tras la verificación de los indicadores más relevantes a cargo de la firma auditora Ernest & Young.
En tal sentido, el balance sigue las cuatro miradas eje del modelo de negocio: Económica, Social, Medioambiental y Ética. El Modelo de actuación de RS de MAPFRE se basa en tres pilares: el buen gobierno, las acciones de RS propiamente dichas y la contribución a la sociedad, canalizada a través de la FUNDACIÓN MAPFRE que este año contó con una inversión de $3 mil millones de pesos y alcanzando los 110 mil beneficiarios.
Además la empresa cuenta con un mapa de grupos de interés que se clasifican en tres niveles según el impacto directo o no de las acciones de MAPFRE.
Entre las acciones destacadas del 2011 se hizo hincapié en las Jornadas Bienales de RSE que impulsan la difusión del tema, las capacitaciones a las oficinas delegadas y los desayunos con mujeres.
La presentación del Balance también contó con un invitado especial, Daniel Arroyo, quien reflexionó sobre los 7 problemas sociales que serán el desafío para la RSE en los próximos años a partir del trabajo titulado "La Situación Social en Argentina y la RSE: Desafíos y Propuestas para los Próximos Años":
1) Pobreza Estructural; 2) Informalidad económica; 30% de los argentinos trabaja en condiciones informales o en negro; 3) Desigualdad: En los años 70 la brecha entre el 10% más rico del 10% más pobre era de 7 a 1, en el 2001 fue de 44 a 1 y hoy estamos en 24 a 1; 4) Jóvenes de 16 a 24 que no estudian ni trabajan; 5)Violencia en el hogar; 6) Vivienda hacinada y 7) Dificultad de escolarización.
“El desafío de la RSE es como cambiamos esta situación y cómo trabajamos pensando en estas realidades sociales distintas y contradictorias”, afirmó Daniel. Continuó hablando sobre las iniciativas públicas para enfrentar estos problemas y las clasifico en 5 acciones: 1) Programas alimentarios; 2) Proteccion a la familia; 3) Inclusión laboral y emprendedurismo; 4) Apoyo a sectores particulares y 5) Transferencia de ingreso condicionada.
Además evalúo las acciones del sector privado en esta última década y resaltó que recién a partir del 2007 hasta hoy se han instalado programas organizados, no esporádicos, con centro en los RRHH y el apoyo a sectores críticos.
El cierre del evento estuvo a cargo de Diego Sobrini, presidente ejecutivo de MAPFRE Argentina, Chile y Uruguay, quien agradeció a los asistentes y a cada uno de los involucrados en la realización del tercer balance de la compañía. “Desde hace 20 años que como líder de esta empresa vengo impulsando las acciones en responsabilidad social. Esto es algo que siempre caracterizó a la empresa y desde mi primer día de trabajo se hizo hincapié en la importancia de la ética y la transparencia para los negocios”, finalizó Sobrini.
Mapfre Argentina presentó su tercer memoria de RSE
Mapfre Argentina presentó su tercer informe anual de Responsabilidad Social (RS), en un evento que congregó a todos sus grupos de interés. La presentación contó con un invitado especial, Daniel Arroyo, quién tuvo a cargo la disertación sobre la situación social en Argentina y la RSE.
Mapfre Argentina presentó su tercer informe anual de Responsabilidad Social (RS).
Tal como está definido corporativamente, el balance incluye los principales parámetros de la actividad y ha sido elaborado conforme a las directrices del Global Reporting Initiative (GRI) en su versión G3, con inclusión de los indicadores específicos para las entidades financieras aplicables a compañías aseguradoras, tras la verificación de los indicadores más relevantes a cargo de la firma auditora Ernest & Young.
En tal sentido, el balance sigue las cuatro miradas eje del modelo de negocio: Económica, Social, Medioambiental y Ética. El Modelo de actuación de RS de MAPFRE se basa en tres pilares: el buen gobierno, las acciones de RS propiamente dichas y la contribución a la sociedad, canalizada a través de la FUNDACIÓN MAPFRE que este año contó con una inversión de $3 mil millones de pesos y alcanzando los 110 mil beneficiarios.
Además la empresa cuenta con un mapa de grupos de interés que se clasifican en tres niveles según el impacto directo o no de las acciones de MAPFRE.
Entre las acciones destacadas del 2011 se hizo hincapié en las Jornadas Bienales de RSE que impulsan la difusión del tema, las capacitaciones a las oficinas delegadas y los desayunos con mujeres.
La presentación del Balance también contó con un invitado especial, Daniel Arroyo, quien reflexionó sobre los 7 problemas sociales que serán el desafío para la RSE en los próximos años a partir del trabajo titulado "La Situación Social en Argentina y la RSE: Desafíos y Propuestas para los Próximos Años":
1) Pobreza Estructural; 2) Informalidad económica; 30% de los argentinos trabaja en condiciones informales o en negro; 3) Desigualdad: En los años 70 la brecha entre el 10% más rico del 10% más pobre era de 7 a 1, en el 2001 fue de 44 a 1 y hoy estamos en 24 a 1; 4) Jóvenes de 16 a 24 que no estudian ni trabajan; 5)Violencia en el hogar; 6) Vivienda hacinada y 7) Dificultad de escolarización.
“El desafío de la RSE es como cambiamos esta situación y cómo trabajamos pensando en estas realidades sociales distintas y contradictorias”, afirmó Daniel. Continuó hablando sobre las iniciativas públicas para enfrentar estos problemas y las clasifico en 5 acciones: 1) Programas alimentarios; 2) Proteccion a la familia; 3) Inclusión laboral y emprendedurismo; 4) Apoyo a sectores particulares y 5) Transferencia de ingreso condicionada.
Además evalúo las acciones del sector privado en esta última década y resaltó que recién a partir del 2007 hasta hoy se han instalado programas organizados, no esporádicos, con centro en los RRHH y el apoyo a sectores críticos.
El cierre del evento estuvo a cargo de Diego Sobrini, presidente ejecutivo de MAPFRE Argentina, Chile y Uruguay, quien agradeció a los asistentes y a cada uno de los involucrados en la realización del tercer balance de la compañía. “Desde hace 20 años que como líder de esta empresa vengo impulsando las acciones en responsabilidad social. Esto es algo que siempre caracterizó a la empresa y desde mi primer día de trabajo se hizo hincapié en la importancia de la ética y la transparencia para los negocios”, finalizó Sobrini.
lunes, 2 de julio de 2012
Exposición en el Foro de Campañas Alemania- Latinoamérica de la la Fundación Konrad Adenauer
En el marco del Foro de Campañas Alemania- Latinoamérica de la la Fundación Konrad Adenauer, el jueves 5 de julio Daniel Arroyo expondrá en una mesa redonda. El título de su disertación es "Las Perspectivas de la Situación Política en Argentina" compartirá el debate con integrantes de la Organización de Consultores Políticos de Latinoamérica (OCPLA).
El encuentro tendrá lugar el día jueves 5 de julio a las 18.30hs. en el Salón Puerta del Soldel Hotel Emperador (Av. del Libertador 420, Ciudad de Buenos Aires)
viernes, 29 de junio de 2012
Disertación sobre la situación social en Argentina y la RSE
El próximo lunes 2 de Julio a las 18.30hs en el Auditorio de la Colección Fortabat, se llevará a cabo la presentación del Informa Anual correspondien al año 2011 de Responsabilidad Social de MAPFRE Argentina.
En dicha presentación, el Lic. Daniel Arroyo desarollará la disertación titulada "La Situación Social en Argentina y la RSE: Desafíos y Propuestas para los Próximos Años".
La Fundación Colección de Arte Amalia Lacroze de Fortabat se encuentra en Olga Cossettini 141, Dique 4, Puerto Madero Este. Durante la presentación se entregará a cada asistente un ejemplar del informe.
Presentación del libro "Las Cuatro Argentinas" en Tandil
En el marco de la Feria del Libro organizada por la Universidad de Tandil se presentará el libro "Las Cuatro Argentinas" escrito por Daniel Arroyo. Se llevará a cabo en el mes de agosto, en lugar y fecha a confirmar.
El libro propone ideas y caminos para lograr una sociedad integrada a partir del estudio y de la experiencia del licenciado en Ciencia Política y ex viceministro de Desarrollo Social de la Nación. Parte de la idea de que nos encontramos frente a una nueva estructura social, a otras formas de organización y movilización y, principalmente, que nuestro país no tiene una sociedad, sino, al menos, cuatro realidades diferentes.
El lector podrá ver como los diferentes sectores sociales (pobreza estructural, sectores vulnerables, clase media y clase alta) tienen dinámicas, modos de vida, relacionamientos con el Estado e intereses diferentes y, en algunos casos, contrapuestos.
El libro no se queda en la mera descripción y en la caracterización de la realidad que se vive en estas cuatro Argentinas. Se atreve a plantear ideas y caminos para que en la segunda década del siglo XXI logremos una sociedad integrada.
jueves, 28 de junio de 2012
Siete desafíos para reducir la desigualdad en Argentina
Por Daniel Arroyo
Luego de la crisis de 2001, la Argentina ha tenido una década de crecimiento económico con tasas cercanas al 8% anual. Sin embargo, esta situación no impactó en todos los argentinos de la misma manera y continuamos con una estructura social muy desigual: la diferencia de ingresos entre el 10% más rico y el 10% más pobre es hoy de 22 a 1.
En los últimos tiempos el Estado puso en marcha políticas sociales con una orientación más amplia, como la Asignación Universal por Hijo. También se produjo una mejora en la infraestructura básica. Sin duda, los más pobres se encuentran mejor que durante los años noventa, aunque conceptualmente tienen las mismas dificultades. La educación aún no es la vía para generar una movilidad social ascendente que permita entrar en el mundo del trabajo. De allí que uno de los grandes desafíos para el Estado sea lograr remplazar la asistencia por mecanismos que permitan generar empleo y auto-ingreso.
El primer desafío pasa por resolver el problema de pobreza estructural. Lograr que todos los habitantes del país tengan piso de material y servicios básicos. Para ello, es necesario establecer una fuerte política de inversión en infraestructura, con recursos permanentes para las áreas sociales y generar políticas focalizadas en las zonas del NOA, NEA y el conurbano bonaerense. Eliminar los bolsones de pobreza extrema, que actualmente alcanzan cerca del 12%, no parece un reto tan complejo si tenemos en cuenta el sostenido crecimiento económico y los recursos con que cuenta el Estado.
El segundo eje radica en la distribución territorial del país. Tenemos dos tipos de desequilibrio. Uno vinculado a la concentración de ciudadanos en un espacio territorial reducido: el conurbano bonaerense. En el área metropolitana, que representa el 1% del territorio nacional, vive casi 1/3 de la población argentina. Esto implica un importante problema económico para lograr crecimiento y también para generar políticas sociales buscando mejorar el sector. El segundo tipo de desequilibrio, tiene que ver con la necesidad de pautar metas para cada región: poblar la Patagonia; generar un fondo especial para favorecer el NOA y el NEA; acompañar determinadas actividades productivas y reequilibrar la relación de Buenos Aires con el interior.
El tercer punto requiere el establecimiento de un plan estratégico de desarrollo. Es decir, definir si será un país agroindustrial; más industrial que de producción primaria o un país de servicios. Es claro que necesitamos un plan de desarrollo que establezca con claridad el rol que va a tener la minería, la soja, los recursos naturales, las cadenas productivas, entre otros temas y actividades que requieren definiciones inmediatas. Esta definición debe conjugarse no sólo con un esquema de financiamiento sino también, con un sistema de educación que acompañe y vincule esas actividades. También con el apoyo a aquellas cadenas productivas que generan empleo para los sectores con menos oportunidades de acceso al mercado laboral.
El cuarto desafío determina la necesidad de atender el trabajo informal y apuntar a generar un mercado de trabajo en el que lo formal sea un punto clave, la regulación estatal sea un elemento significativo y la masificación del crédito alcance al mundo del cuentapropismo y la economía social. Si continuamos con un mercado de trabajo de dos velocidades (formal e informal) va a ser difícil achicar las brechas sociales.
Los contenidos en la escuela secundaria y la calidad educativa en general requieren una especial atención. Ése debe ser el quinto reto social del país de cara al final de esta década. Los logros de haber destinado más del 6% del PBI a la educación, la entrega de netbooks y el aumento de alumnos en las escuelas secundarias por la Asignación Universal por Hijo marcan los nuevos desafíos. Hacen falta más escuelas secundarias e inversión, como también equilibrar los niveles de conocimiento, de tecnología e infraestructura entre la escuela pública y la privada. Los chicos que cursan en una escuela privada, muchas veces, aprenden contenidos diferentes a los de la escuela pública. Las desigualdades se manifiestan en la infraestructura, la cantidad de horas de clase y las herramientas a las que acceden para estudiar.
El sexto reto se refiere a la reestructuración del sistema de salud. La atención primaria atraviesa una fuerte dificultad y es que, toda la red de hospitales –que, sin duda, ha mejorado debido a que se invirtió en infraestructura- está siendo utilizada por la población como atención primaria y secundaria. Esto implica que una persona, ante cualquier eventualidad, no va a la salita de su barrio, sino que se dirige Hospital. Ello provoca una sobrecarga, una saturación y colapso en la atención de pacientes.
Finalmente, el séptimo eje apunta al mejoramiento de las condiciones de vida en los ejes menos visibles: comunidades aborígenes, personas con discapacidad, violencia de género y trata de personas. Es decir, junto con los programas universales, debemos avanzar en acciones focalizadas en los grupos que tienen sus derechos vulnerados.
Argentina es un país con talento, capacitación, casi treinta años de democracia, un territorio vasto y recursos naturales. Es un país con porvenir. Depende de nosotros lograr una sociedad más inclusiva, más integrada en esta década. El contexto internacional, más allá de los vaivenes actuales, parece darnos una nueva oportunidad. No la podemos desaprovechar.
miércoles, 27 de junio de 2012
Próximas presentaciones del libro "Las Cuatro Argentinas"
El día martes 24 de Julio se llevará a cabo la presentación en la ciudad de Saenz Peña, Chaco. Organizado por la Escuela de Gobierno de la Provincia del Chaco.
En Agosto, se realizará la presentación en la ciudad de Paraná, Entre Ríos. Organizada por la Universidad Católica Argentina y la Asociación de Licenciados en Ciencia Política y Relaciones Internacionales (ALPRIER)
martes, 26 de junio de 2012
La problemática para el desarrollo social argentino con jóvenes sin escuelas ni trabajo
El siguiente video fue filmado por x-más tv en base a la disertación de Daniel Arroyo en el marco del VII Foro Anual de la Cámara Empresarial de Entre Ríos (CEER)
Son unos 900.000 jóvenes entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan y presentan un serio problema para el desarrollo del país en el futuro inmediato. La palabra del Presidente de Poder Ciudadano, dando algunas pautas de solución.
Son unos 900.000 jóvenes entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan y presentan un serio problema para el desarrollo del país en el futuro inmediato. La palabra del Presidente de Poder Ciudadano, dando algunas pautas de solución.
viernes, 22 de junio de 2012
Sustentabilidad, RSE y cadenas productivas en Argentina
Articulo publicado en la revista Visión Sustentable
por Daniel Arroyo
Pese a los claros avances registrados en los últimos años en la lucha contra la pobreza y a exclusión en la Argentina, la escala de los problemas requiere que el desarrollo social no pueda ser considerado sólo como un instrumento del Estado, sino que necesita del apoyo de todos los actores de la sociedad.
Para ser realmente eficientes y tener verdadera incidencia territorial, las políticas sociales y de desarrollo local deben ser el resultado de la interacción entre el Estado, las empresas y las organizaciones de la sociedad civil. Por eso, resulta fundamental contar con el compromiso, la participación y la colaboración de todos los actores, con sus diversos recursos y la diversidad de sus puntos de vista.
La Responsabilidad Social Empresaria ha evidenciado un gran crecimiento en los últimos años, con mayor presencia del actor privado en la perspectiva de la inclusión social. Haciendo un análisis de lo ocurrido en las últimas décadas, se pueden observar tres grandes etapas. La primera etapa se vivió hasta el 2001, cuando no había una experiencia de intervención estructurada, sino compromisos aislados de algunas empresas, acompañando el desarrollo de las comunidades locales. La segunda, luego de la crisis de 2001, permite registrar que muchas empresas adoptan de forma efectiva y eficiente el esquema de la RSE. Es una etapa caracterizada por la asistencia y el apoyo directo para intervenir ante la emergencia y la magnitud de la crisis que vivía la Argentina por esos años.
En la tercera etapa, que comienza hacia 2007 y vivimos en este momento, las empresas comienzan a trabajar sobre la promoción; y, básicamente, se centran en el otorgamiento de becas, microcréditos y capacitación laboral. Es en este momento cuando este enfoque empieza a tener impacto, contribuyendo de manera significativa en trasformar la realidad.
En este esquema, se abren nuevos desafíos para la RSE en la Argentina, que pasan por lograr sustentabilidad en las acciones encaradas; el apoyo a las organizaciones que tienen legitimidad; y la experiencia de trabajo en las comunidades. En la Argentina hay ochenta mil organizaciones sociales, y uno de los desafíos del sector empresario es apoyarlas con financiamiento y capacitación. En ese sentido, es clave el rol de la inversión social privada no sólo en la creación de nuevos empleos sino, fundamentalmente, en el apoyo técnico y financiero a los pequeños y medianos emprendedores.
“El objetivo es eliminar las viejas dicotomías agro-industria, Estado-Mercado, economía formal-informal, con una visión de desarrollo que cree mecanismos decisorios con el consenso de la mayoría de los sectores, teniendo como objetivo la construcción de una sociedad integrada…Si trabajan de forma conjunta, podemos llegar sin pobreza ni indigencia a la Argentina del 2020.”
Entre los problemas principales que tienen los sectores empobrecidos se destaca, en primer lugar, el retraso tecnológico. Es decir, personas que realizan actividades productivas o de servicios que tienen, en general, maquinarias obsoletas. En segundo lugar, y como consecuencia de la problemática anterior, existe también una falta de capacitación, ya que dicho retraso tecnológico no le permite utilizar las herramientas y maquinarias actuales. Y en tercer lugar, el sector informal en la Argentina carece de vínculo con el sector privado a través de cadenas de producción reales.
Esta situación genera que un sector social importante de la población tenga dificultades de inserción en el mercado laboral actual. Hay un núcleo importante de personas del sector informal de la economía vinculadas “al mundo” del trabajo pero a partir de la precariedad. Pueden destacarse en este sentido, oficios varios (pintores, albañiles, plomeros, herreros, etc.) como también pequeños emprendedores que realizan alguna actividad de tipo productiva (textil, alimenticia, etc.). De todos modos, es un sector con dificultades para mantener una continuidad, previsión social, salud y condiciones regulares de trabajo.
En este contexto, debe entenderse el rol de la RSE como un instrumento para mantener enlaces horizontales y transversales entre la economía formal y social, y a su vez, realizar un acertado diagnóstico acerca de las características de la economía de la zona, los potenciales recursos materiales y humanos ociosos de la misma. Así, los mecanismos que pueden incorporarse a la RSE son los siguientes: la conformación de cadenas productivas, la incorporación de proveedores, la asistencia técnica y la capacitación.
Las cadenas productivas que articulan el sector privado y la economía social inciden directamente en la elaboración de un producto final. Muchas actividades serán más efectivas y menos costosas si se realizan en forma asociativa, logrando de esta manera optimizar las estructuras de costos individuales y las capacidades de innovación productiva, para mantener el posicionamiento competitivo en el mercado e impacto socioproductivo. Así, la RSE se hermana con la idea de la densidad productiva, la generación de valor agregado y la inversión genuina.
El segundo elemento a visualizar es la posibilidad de otro tipo de articulación económica a través de las cadenas de proveedores. Estas permiten a los emprendedores vincularse a la economía a través de su inserción como proveedores de bienes y servicios para el sector privado. Esta simbiosis puede “estandarizar” la producción, la calidad, la comercialización y permitirles a los emprendedores la adaptación a nuevas tecnologías, como así también, la diversificación de la oferta y el mejor aprovechamiento de los recursos físicos y humanos disponibles, con miras a aprovechar la demanda que solicita el sector privado.
Un último aspecto relevante es la capacitación y asistencia técnica por parte de las empresas. El objetivo es que el sector privado pueda aportar apoyo técnico que potencie la capacidad de los diferentes emprendedores. Muchos cuentan sólo con su propia capacidad de trabajo, así el resultado se ve reducido por la escasa formación general sobre el sostenimiento y organización de una actividad productiva. Otros, en cambio, cuentan tal vez con bienes o insumos, pero necesitan mejorar su situación, optimizando sus canales de producción y/o comercialización.
También puede formar a los emprendedores acerca de temas generales relacionados con la producción económica y su comercialización, orientando la actividad hacia el conocimiento de la cadena de valores de los productos, al aprovechamiento en forma comunitaria de los recursos e insumos existentes, al mejoramiento de la organización y coordinación de los grupos humanos para la producción en escala, como así también hacia cuestiones legales e impositivas que posibiliten la comercialización en circuitos comerciales formales.
En definitiva, el objetivo es eliminar las viejas dicotomías agro-industria, Estado-Mercado, economía formal-informal, con una visión de desarrollo que cree mecanismos decisorios con el consenso de la mayoría de los sectores, teniendo como objetivo la construcción de una sociedad integrada. Si el Estado, la sociedad civil y el empresariado trabajan de forma conjunta, podemos llegar sin pobreza ni indigencia a la Argentina del 2020.
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