Con la presencia del presidente de Fuerza Solidaria, Daniel Arroyo, mañana viernes 11 de marzo, a las 9, se realizará la apertura del Seminario -Taller de Formación de Capacitadores en Gestión de Emprendimientos de la Economía Social y Solidaria.
Organizado por el Equipo de Capacitación y Asistencia Técnica de Fuerza Solidaria, el Seminario está destinado a referentes de instituciones que se desenvuelven en el ámbito de las finanzas solidarias y la economía social. Los encuentros se realizan los viernes, de 9 a 13, en la sede de la Federación de Cooperativas de Trabajo (FECOOTRA), calle 55 Nº 680 entre 8 y 9, de la ciudad de La Plata.
Bienvenidos al blog con reflexiones y actualidad sobre políticas públicas para la Argentina que viene.
jueves, 10 de marzo de 2011
sábado, 5 de marzo de 2011
Profesionales del esfuerzo
(Publicado en el diario La Nación, sábado 5 de marzo de 2011)
Los jóvenes de contextos vulnerables encuentran numerosas dificultades a la hora de encarar una carrera universitaria. Gracias al aporte económico, el apoyo escolar y la contención emocional que reciben de algunas fundaciones son cada vez más los que consiguen poner en práctica su vocación
Para muchos adolescentes sin recursos, culminar la escuela y más aun, llegar a la universidad parece una misión imposible. Criados en ambientes en los que la necesidad decide sus destinos -en general ligados al cuidado de sus hermanos menores o a un trabajo precario- son muy pocos los que a prueba de esfuerzo y determinación consiguen cumplir el sueño de llegar a ser profesionales.
En estos casos, los programas de becas otorgados por diferentes fundaciones y empresas, que consisten no sólo en ayuda económica o apoyo escolar, sino también en un seguimiento por parte de tutores, son el complemento necesario para que estos jóvenes puedan ser la primera generación dentro de su familia que consiguen un título terciario o universitario.
Gabriela Vargas no tuvo una vida fácil. Pero lejos de amargarla todos esos obstáculos le enseñaron a disfrutar con más fuerza cada logro conseguido. "Nací en Jujuy con una fisura en el paladar que no me dejaba hablar. Cuando tenía 4 años nos vinimos con mi familia a Buenos Aires para operarme y hacer luego un tratamiento", dice esta joven de 19 años, que hoy vive en el Barrio Güemes de la villa 31, junto a sus padres y una hermana de 20 años.
A la hora de anotarla en una escuela, su madre decidió que lo mejor era que fuera a un establecimiento común para que desafiara sus limitaciones y, en lo posible, las superara. "Mis compañeros me molestaban en el colegio porque me costaba hablar. Pero como la cabeza me funcionaba perfecto siempre fui buena en la escuela", dice Gabriela divertida, quien fue abanderada y escolta durante la secundaria en el colegio parroquial Comunidad Filli Dei de la villa.
Allí, su profesor de Derecho le comentó sobre el Grupo San Felipe, una organización social que otorgaba becas para chicos que quisieran seguir estudios terciarios y no dudó en acercarse.
El año pasado cursó su primer año de Enfermería Veterinaria en el Centro Médico de Escuelas y rindió el CBC para Veterinaria con algunos traspiés. "Me bocharon en Sociedad y Estado, pero este año voy a rendir de nuevo el examen", explica Gabriela, a la que el Grupo San Felipe le abrió una cuenta en un banco para depositarle la plata para la beca, que destinó a pagar la matrícula, las cuotas, los útiles, los viáticos y también a comprarse unos anteojos. "Con mi tutora me junto una vez por mes a almorzar en un bar y hablamos de todo un poco, sobre cómo va el estudio y la ayuda que necesito. Mi sueño es recibirme de veterinaria y armar una fundación para rescatar a los animales abandonados en las calles", explica Gabriela, que participa de los talleres de música del gobierno de la ciudad en la villa en dónde aprende violín y hasta llegó a hacer un año de conservatorio.
Sus padres terminaron el secundario, pero no pudieron seguir con sus estudios. Ambos de familias numerosas y obligados a trabajar desde pequeños, nunca tuvieron esa posibilidad. Por eso, Gabriela tiene muy en claro que tiene que aprovechar cualquier oportunidad que se le presenta: "Mis papás nunca me dejaron trabajar porque quieren que yo siga estudiando para poder tener un futuro mejor", concluye Gabriela.
El Grupo San Felipe otorga becas a alumnos que egresan del ciclo secundario con buen desempeño académico y cuya situación económica familiar les impida continuar sus estudios. Actualmente sostienen los estudios terciarios de seis jóvenes provenientes de Añatuya, Santiago del Estro y la Villa 31, de capital. Las becas les brindan ayuda humana y material para llevar adelante sus estudios y crecer personal y profesionalmente y les favorecen prácticas profesionales durante la carrera.
Carlos Leguizamón tiene 21 años y también conoció al Grupo San Felipe en su escuela Filli Dei de la villa 31 de Retiro, en donde vive con su mamá, su padrastro y su hermana. En su caso, no le alcanzan las horas del día para hacer todo lo que le gustaría. De 22 a 4 de la mañana se desempeña como ayudante de conducción en el ferrocarril Mitre, por la mañana se anotó para cursar el CBC de Bioquímica en la UBA y aprovecha el poco tiempo que le queda a la tarde para dormir un rato.
Ya está acostumbrado a ese trajín, que es el que estuvo teniendo los últimos dos años, en los que cursó la Tecnicatura Superior en Laboratorio de la Cruz Roja, de la que sólo le faltan 3 materias para recibirse.
"Elegí esa carrera más que nada porque me encantaba la química y la física. Con el tiempo también me di cuenta de que tenía una pata humana muy fuerte y me encantó eso de estar al servicio de los demás", dice Carlos, que colabora con el Grupo San Felipe en la organización de unas olimpíadas de conocimiento para los estudiantes secundarios de la villa.
"Me quedan 6 largos años de carrera por delante, así que me quiero dedicar de lleno a eso. Desde el Grupo me dijeron que me iban a seguir apoyando desde lo económico, pero yo lo que más valoro es el acompañamiento del tutor, porque es un compañero de ruta en la vida", sostiene Carlos.
Terminar la escuela
El fuerte crecimiento de las organizaciones sociales dedicadas a ayudar personalmente en educación a quienes están decididos a emprender el desafío impulsa a esperar un futuro mejor.
Con una visión del país donde más del 30 % de los alumnos de bajos recursos socioeconómicos abandona la escuela y alrededor de 1.000.000 de chicos todavía están afuera, sin tener el derecho a la educación, los programas de becas son fundamentales.
El BBVA Banco Francés realizó un amplio informe sobre los programas de becas educativas en la Argentina y en 2009 identificaron 13 programas que suman un total de 10.797 becas escolares, terciarias y universitarias, y analizaron nueve de ellos.
El informe realizado por Daniel Arroyo y su equipo de investigadores señala que "en los nueve programas de becas educativas se mueven 13 millones de pesos transferidos monetariamente a los becados durante el 2009. Es un análisis fundamental a la hora de abordar el análisis de políticas socioeducativas, dado que es una aproximación diagnóstica valiosa ya que indaga un universo de estudio poco abordado aún como son los programas de becas".
Son numerosos los estudios que respaldan lo que ya todos saben: la asistencia a la escuela de adolescentes provenientes de estratos de menores ingresos comienza a caer marcadamente a partir de los 13 años: el 94% abandona a los 14 años, el 74% a los 16 años y el 66% a los 17 y menos del 50% a los 18 años, según un análisis realizado por Juan Llach en 2007.
Por ejemplo, de los 30 compañeros de Eugenia Gómez, sólo 5 siguieron estudiando alguna carrera. Vecina del Barrio Parque Intendente Alvear, en Malvinas Argentinas, esta joven de 22 años acaba de terminar el terciario como profesora de Educación Física, gracias a la ayuda que recibió de la Fundación Manos Abiertas.
En 2007 su madre se acercó a la organización para realizar un taller de lectura y escritura, y le ofrecieron la beca para que su hija siguiera sus estudios. "Con eso pude pagar los viáticos, las fotocopias, los derechos a exámen y todos los gastos para estudiar", cuenta Eugenia, que tiene ganas de seguir estudiando una licenciatura.
A Eugenia la carrera no le resultó nada fácil y por eso su historia es un ejemplo al esfuerzo y la perseverancia. Ya el sólo hecho de llegar al terciario que estaba ubicado en San Fernando, era una odisea. Tenía más de dos horas de viaje en colectivo y como cursaba de 12 a 19, muchas veces llegaba a su casa pasadas las 22.
Pero el punto de quiebre fue cuando en su primer año se lesionó la rodilla y tuvo que estar 6 meses sin actividad física. "Me costó muchas lágrimas el profesorado. Cuando me desplacé la rótula me sentía frustrada y quería dejar todo. Por suerte, con el apoyo de mi familia y de la fundación salí adelante. También me pasé noches enteras despierta estudiando porque había materias como anatomía y fisiología que me costaron un montón", recuerda Eugenia, a la que desde la fundación le ofrecieron ser voluntaria y se sumó dando clases de volley y un taller de motricidad a los nenes de 6 y 7 años.
"Ahora que me recibí estoy empezando a arrancar de cero para conseguir trabajo en los colegios y empecé en un polideportivo. Con el correr del tiempo uno se va haciendo pero yo nunca me voy a olvidar de que empecé acá", concluye Eugenia, quien dice estar muy agradecida por la ayuda y la experiencia.
Las tutorías de Manos Abiertas comenzaron en el año 2004 y en 2006 inauguraron el Centro Educativo San Ignacio, en Villa de Mayo. "Nosotros tratamos de acompañar integralmente a cada uno de los becados y nos interesa también como se conforman sus familias, les ofrecemos que asistan al Centro San Ignacio en contra turno del horario escolar para reforzar el apoyo e inculcarles el valor del estudio y del esfuerzo para que puedan y quieran tener un futuro mejor", concluye Perla González Sbarbi, tutora de becas de la Fundación Manos Abiertas.
En el programa cuentan con 75 estudiantes secundarios becados que esperan algún día lleguen a la universidad. Para conseguirlo, uno de los programas que llevan adelante es el de Familia Educadora que comparten con la Fundación del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA) de Villa de Mayo y Fátima. El mismo tiene como objetivo fortalece el rol educador de padres de familias en situación de pobreza para que puedan acompañar la educación de sus hijos, acercándoles herramientas para que puedan acompañar mejor la escolaridad de sus hijos, abordando temas de lecto-escritura, el juego educativo, la psicología evolutiva, comunicación y nutrición, entre otros.
La Fundación del Club Universitario de Buenos Aires (FCUBA) también está dedicada a trabajar contra la deserción y el abandono escolar. Focalizan su acción en los barrios vecinos a las dos sedes del Club CUBA, acompañando a 42 familias y 111 chicos en la sede de Fátima y a 30 familias y 92 chicos en la zona de Villa de Mayo y Los Polvorines.
"El programa contempla una beca mensual para cada estudiante de la familia y la capacitación obligatoria de las madres a través de talleres a cargo de profesionales especialistas y un amplio equipo de voluntarios", cuenta Belén García de la Torre, coordinadora de la Fundación CUBA.
Luchar por una meta
"Yo iba a la escuela N°6 DE13 América y Cimientos se comunicó con mi escuela secundaria para ver la posibilidad de recibir una beca. Así fue como recibí apoyo personal, familiar y un gran acompañamiento en cada meta que lograba. Aprendí a ayudar a los demás y a luchar siempre por lo que verdaderamente quiero. También dan un gran incentivo para los que se esfuerzan para terminar con un buen promedio", cuenta Johanna, quien egresó del colegio en 2007 gracias al Programa de Becas Escolares de Cimientos y ahora estudia por la mañana la carrera de Contador Público en la Universidad de Buenos Aires. Por la tarde trabaja en la gerencia técnica y valores negociables de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.
Cimientos, que actúa en alianza con ocho organizaciones de la sociedad civil y con dos programas de ministerios municipales presentando investigaciones, ya cuenta con 1700 jóvenes con el Programa de Becas Escolares.
"Ya pasaron por Retama 324 becarios en carreras como medicina, abogacía, arquitectura, ingeniería, bioquímica, genética, matemática, economía, historia y comercio exterior, entre otros, con un promedio de 8,08", cuenta entusiasmada Paula Bullrich, directora ejecutiva de la Fundación Retama, que otorga becas a estudiantes con restricciones financieras en tres áreas temáticas: educación superior, investigación aplicada y actualización docente.
Además impulsa a través de sus becarios la participación y apoyo a tareas solidarias en las distintas comunidades en donde ellos estudian, logrando así un efecto multiplicador de su capacidad de ayuda.
Diego Sulca, por ejemplo, ingresó en Retama en 2005 al comenzar la licenciatura en matemática y egresó en el 2009 en la Universidad de Córdoba con dos diplomas, uno Mención de Honor por su promedio 9,88 y Mención de la Universidad Nacional de Córdoba por ser el mejor promedio de la camada. "Ahora se encuentra en Europa con un premio especial que le entregó la Fundación al cumplir 10 años, por el mejor promedio y hacer toda la carrera con la fundación", cuenta Bullrich orgullosa.
Escuelas plurigrado
Son varias las organizaciones que ponen su foco en sostener el trayecto educativo de los alumnos de zonas rurales, que por diferentes razones como distancia, necesidad de trabajar o falta de recursos, no pueden seguir sus estudios.
"A nosotros nos llegan las solicitudes de becas a través de los docentes rurales, ante quienes me saco el sombrero porque se convierten en sus tutores en el secundario y son su ejemplo, su guía, un poco padres, amigos y compañeros, y sobre todas las cosas creen en ellos. Con las becas buscamos cubrir las necesidades materiales de útiles, uniformes, fotocopias, alojamiento, comidas y transporte" detalla María Podestá, coordinadora de educación de Misiones Rurales Argentinas (MIRA) que atiende a alumnos de escuelas de Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Jujuy y Salta.
La Fundación Grano de Mostaza beca a alumnos del polimodal y terciarios procedentes de escuelas rurales plurigrado de los cerros salteños. "La beca consiste en otorgar todos los elementos para cubrir las necesidades educativas, alimentos, ropa, útiles y contención afectiva. Contamos con una casa de estudios en Rosario de Lerma, en la cual funciona una biblioteca, una sala de computación y diversos talleres y los chicos viven en casas de familia y son tutelados por otros matrimonios cuidadosamente seleccionados", explica Bettina von Alvensleven, directora ejecutiva de la Fundación Grano de Mostaza.
Por su parte, la Fundación Ruta 40 tiene como objetivo contribuir al desarrollo integral de escuelas rurales situadas próximas a la ruta nacional 40 que atraviesa todo el país. Colabora con 19 escuelas desde Jujuy hasta Río Negro, con el objetivo de ayudar a mejorar el capital físico, humano y social en el área educativa escolar.
"Conbeca brinda acompañamiento y oportunidad a 500 adolescentes de alto riesgo desde Tilcara a Bariloche, para que puedan completar sus estudios secundarios y soñar con un proyecto de vida. Esto es posible gracias al compromiso de 400 guías voluntarios que además de administrarles una beca durante los últimos tres años de la escuela, crean y afianzan los mas importante, un vínculo con cada becado para ayudarlo a que alcancen un futuro con mayores oportunidades", nos detalla Sol Benedit, coordinadora general del Programa Conbeca de la Fundación Conciencia.
En 2010 egresaron 59 chicos y registraron 95% de retención del programa desde su inicio en 2003, pero lo que mas les emociona son las historias mínimas y enefecto multiplicador en los adolescentes y sus familias.
El mes próximo nos cuenta Benedit que están abriendo nuevos equipos en Córdoba, Neuquén y en la villa 31 de la capital y están muy orgullosos por estrenar el Programa Convos, una extensión para ex becados que están encarando sus estudios universitarios y terciarios, convencidos de que el acompañamiento y el trabajo en red frente al fuerte contexto de deserción escolar cada año más alarmante, les da esperanzas para un futuro mejor.
Por Clara Zapiola
Una guía para orientadores que trabajan con jóvenes
(publicado en www.sprensalibre.com.ar)
La asociación Equipo de Trabajo e Investigación Social (Etis) -entidad que se dedica a la inclusión de niños, jóvenes y adolescentes, en situación de pobreza, dentro del sistema educativo- presentó el libro, Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes, donde se proponen una serie de técnicas y métodos útiles para quienes trabajan en la inclusión escolar y laboral de la juventud. La presentación estuvo a cargo del experto, y ex ministro de desarrollo social bonaerense, Daniel Arroyo, que además prologó la obra.
“El problema de la agenda social de la Argentina radica, sin dudas, en el drama que sufren los jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan”, señaló el ex ministro de Desarrollo Social bonaerense, Daniel Arroyo, al presentar el libro Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes.
Publicado por EUDEBA, la obra propone claves, para apoyar el trabajo de quienes escuchan, y orientan, el proceso de incorporación al sistema educativo y laboral de jóvenes en situación de vulnerabilidad social, a partir de experiencias concretas de organizaciones que se desempeñan en el conurbano bonaerense.
La asociación civil Etis, entidad con sede en San Isidro, y un amplio foco de actividades inclusivas en este distrito, San Fernando, Tigre, Vicente López y otros municipios del conurbano,colaboró en la edición y coordinó los talleres con entidades afines, donde surgieron las experiencias que sustentan las metodologías propuestas.
Así lo explicó a Prensa Libre el coordinador de Etis zona noroeste del Gran Buenos Aires, Sebastián Kunica, el día de la presentación, la semana última, en el Museo de las Reconquista de Tigre, donde la obra –que ya está disponible en las librerías- se entregó a entidades, docentes y trabajadores sociales que participaron del evento.
Maximiliano Estigarribia, director ejecutivo de Etis, observó desde un panel organizado para la presentación, que aunque el libro presenta “una descripción cruda de la situación de muchos jóvenes” estavisión, para el director ejecutivo, no deja de ser “esperanzador, porque vemos que estamos frente a una inmensa posibilidad” sostuvo.
Por su parte, Arroyo, también desde el panel, dijo sobre la utilidad de la obra: “el libro se mete en un territorio complicado, que es el conurbano bonaerense” y, como experto y consultor en la materia, ponderó que se haya privilegiado la metodología para apoyar la tarea de quienes hacen trabajo de campo en los barrios.
El ex ministro (y precandidato a la intendencia de Vicente López, por el justicialismo), preside, además, en su carácter de experto en el tema, el programa Fuerza Solidaria -desarrollado conjuntamente por el Banco Provincia, el Instituto Provincial de Loterías y Casinos, y el gobierno bonaerense- que colaboró con la edición.
Fuerza Solidaria inició sus actividades en 2006 y financia a las organizaciones de la economía social de la provincia de Buenos Aires que desarrollan actividades comunitarias, sociales y asociativas de producción de bienes y servicios que no tienen acceso al crédito bancario, según definiciones de la propia entidad sobre su misión.
Otra de las entidades que colaboró en la publicación del material para orientadores que trabajan con jóvenes fue Jica -Agencia de Cooperación Internacional de Japón- un ente gubernamental que ofrece cooperación técnica a países en vías de desarrollo, en sectores de educación y fortalecimiento de la sociedad civil, entre otros.
La asociación Equipo de Trabajo e Investigación Social (Etis) -entidad que se dedica a la inclusión de niños, jóvenes y adolescentes, en situación de pobreza, dentro del sistema educativo- presentó el libro, Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes, donde se proponen una serie de técnicas y métodos útiles para quienes trabajan en la inclusión escolar y laboral de la juventud. La presentación estuvo a cargo del experto, y ex ministro de desarrollo social bonaerense, Daniel Arroyo, que además prologó la obra.
“El problema de la agenda social de la Argentina radica, sin dudas, en el drama que sufren los jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan”, señaló el ex ministro de Desarrollo Social bonaerense, Daniel Arroyo, al presentar el libro Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes.
Publicado por EUDEBA, la obra propone claves, para apoyar el trabajo de quienes escuchan, y orientan, el proceso de incorporación al sistema educativo y laboral de jóvenes en situación de vulnerabilidad social, a partir de experiencias concretas de organizaciones que se desempeñan en el conurbano bonaerense.
La asociación civil Etis, entidad con sede en San Isidro, y un amplio foco de actividades inclusivas en este distrito, San Fernando, Tigre, Vicente López y otros municipios del conurbano,colaboró en la edición y coordinó los talleres con entidades afines, donde surgieron las experiencias que sustentan las metodologías propuestas.
Así lo explicó a Prensa Libre el coordinador de Etis zona noroeste del Gran Buenos Aires, Sebastián Kunica, el día de la presentación, la semana última, en el Museo de las Reconquista de Tigre, donde la obra –que ya está disponible en las librerías- se entregó a entidades, docentes y trabajadores sociales que participaron del evento.
Maximiliano Estigarribia, director ejecutivo de Etis, observó desde un panel organizado para la presentación, que aunque el libro presenta “una descripción cruda de la situación de muchos jóvenes” estavisión, para el director ejecutivo, no deja de ser “esperanzador, porque vemos que estamos frente a una inmensa posibilidad” sostuvo.
Por su parte, Arroyo, también desde el panel, dijo sobre la utilidad de la obra: “el libro se mete en un territorio complicado, que es el conurbano bonaerense” y, como experto y consultor en la materia, ponderó que se haya privilegiado la metodología para apoyar la tarea de quienes hacen trabajo de campo en los barrios.
El ex ministro (y precandidato a la intendencia de Vicente López, por el justicialismo), preside, además, en su carácter de experto en el tema, el programa Fuerza Solidaria -desarrollado conjuntamente por el Banco Provincia, el Instituto Provincial de Loterías y Casinos, y el gobierno bonaerense- que colaboró con la edición.
Fuerza Solidaria inició sus actividades en 2006 y financia a las organizaciones de la economía social de la provincia de Buenos Aires que desarrollan actividades comunitarias, sociales y asociativas de producción de bienes y servicios que no tienen acceso al crédito bancario, según definiciones de la propia entidad sobre su misión.
Otra de las entidades que colaboró en la publicación del material para orientadores que trabajan con jóvenes fue Jica -Agencia de Cooperación Internacional de Japón- un ente gubernamental que ofrece cooperación técnica a países en vías de desarrollo, en sectores de educación y fortalecimiento de la sociedad civil, entre otros.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Encuentro del Equipo Nacional de Cáritas

Daniel Arroyo participó en la apertura del Encuentro del Equipo Nacional de Cáritas Argentina, que se realizó este miércoles 2 de marzo en José C. Paz. En la jornada de trabajo, el ex ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires brindó un diagnóstico de la realidad política y social de la Argentina.
“El nuevo desafío del país es terminar la década sin pobreza y sin desocupación”

(Entrevista publicada en www.chacodiapordia.com)
En el marco de la Feria del Libro que se desarrolló en Resistencia, el ex viceministro de Desarrollo Social de Nación presentó su obra “Políticas Sociales. Ideas para un debate necesario”. Explicó a CHACODIAPORDIA el contenido de su trabajo.
En su trabajo, Arroyo remarca la necesidad de atender nuevas necesidades en la sociedad argentina, teniendo en cuenta lo que hasta hoy el crecimiento económico que tuvo el país en los últimos siete años no pudo resolver.
“El eje central del libro es plantear lo que viene en políticas sociales de los próximos años”, explicó Arroyo. “Argentina mejoró su situación social en los últimos 10 años y tiene problemas para adelante. Tiene jóvenes de 16 a 24 años que no estudian ni trabajan. 10% de pobreza extrema todavía. Falta de acceso al crédito de 4 millones de personas y un problema de informalidad económica, de la gente que trabaja y no tiene boleta de salario, y entonces tiene problemas para tener obra social y jubilarse. Es decir que tenemos que crear nuevos métodos para nuevos problemas”, señaló.
“El gran desafío de la Argentina, con crecimiento económico, es dar cuenta de esta situación. Decir: 'Hemos mejorado. Esta década que viene tenemos que atender estos problemas y terminar la década sin pobreza y sin desocupación'”, dijo el economista. Arroyo comentó que esta obra está dirigida a varios públicos. “A los académicos. A las organizaciones sociales, sociedades de fomento, uniones vecinales, gente que le interesa y que día a día está haciendo cosas por lo social. Está dirigida a los funcionarios, a los intendentes, a los gobiernos. Y por último a los estudiantes, de trabajo social”, señaló.
Cabe señalar que Arroyo es Licenciado en Ciencias Políticas, especialista en Desarrollo Local, Economía Social, Desarrollo Humano y Planificación Social. Fue Secretario de Políticas Sociales y Desarrollo Humano del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación desde el año 2003 hasta el 2007 y Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires durante finales del 2007 hasta el 2009.
lunes, 28 de febrero de 2011
Los efectos de la asignación universal
“Ya se están observando con claridad los efectos positivos de la asignación universal por hijo, con la incorporación de más de 150 mil chicos al sistema escolar”, señaló Daniel Arroyo este lunes 28 de febrero en una entrevista realizada por Hernán Brienza para el programa “Primera mirada” de Radio América.
“En la actualidad hay más de 3.600.000 de chicos que reciben la asignación y esa extensión ha provocado un claro aumento en la matrícula escolar”, indicó el ex ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires. También sostuvo que “el impacto se observa especialmente entre los jóvenes de entre 14 y 18 años, que es la edad en la que históricamente se registraban los mayores índices de deserción escolar”.
Arroyo explicó que el reingreso de los chicos a las escuelas “no sólo tiene el efecto positivo que significa que incorporen las herramientas que les da el colegio secundario, sino que el hecho de ir todos los días a la escuela les brinda a los chicos una rutina que después podrán aplicar en su vida laboral”.
“En la actualidad hay más de 3.600.000 de chicos que reciben la asignación y esa extensión ha provocado un claro aumento en la matrícula escolar”, indicó el ex ministro de Desarrollo Social de la provincia de Buenos Aires. También sostuvo que “el impacto se observa especialmente entre los jóvenes de entre 14 y 18 años, que es la edad en la que históricamente se registraban los mayores índices de deserción escolar”.
Arroyo explicó que el reingreso de los chicos a las escuelas “no sólo tiene el efecto positivo que significa que incorporen las herramientas que les da el colegio secundario, sino que el hecho de ir todos los días a la escuela les brinda a los chicos una rutina que después podrán aplicar en su vida laboral”.
jueves, 24 de febrero de 2011
Arroyo presentó propuestas para la inclusión de los jóvenes

El presidente de Fuerza Solidaria, Daniel Arroyo, junto al titular del Equipo de Trabajo e Investigación Social (ETIS), Maximiliano Estigarribia, presentaron el libro “Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes” este miércoles 23 de febrero en el Museo de la Reconquista de Tigre, la publicación escrita por Andrea Cajade, Diego Gojzman, Sebastián Kunica, Roxana Mazzola y el propio Estigarribia, cuenta además con el prólogo de Arroyo y es publicada por la editorial Eudeba.
“Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes”, propone algunas claves que buscan favorecer el trabajo de quienes hoy, en cada barrio, escuchan y orientan el proceso de vida de cada joven en situación de vulnerabilidad social.
Daniel Arroyo, quien fuera Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, explicó durante la presentación que “este libro tiene que ver con un montón de gente haciendo cosas para incluir a los jóvenes del conurbano bonaerense”. A su vez analizó el contexto en que se escribió: “en la última década la economía argentina ha ido para arriba y en los próximos siete años la economía va a seguir creciendo”.
No obstante agregó que “tenemos que generar políticas de inclusión para el grueso de jóvenes que no estudia ni trabaja, que son alrededor de 900 mil en Argentina, para que tengan oportunidades y por eso este libro se mete en el territorito más complicado de nuestro país que es el conurbano bonaerense con catorce millones de habitantes, un tercio de la población total que vive en el 1% del territorio”.
En ese sentido Arroyo marcó cinco problemas que afectan a los jóvenes en el conurbano, el primero tiene que ver con el hacinamiento, ya que muchos de los habitantes carecen de lugar (espacio físico) en su casa y eligen “la esquina” porque allí hay más aire, más luz y más espacio pero a su vez entran en contacto con el consumo de drogas como el paco. “Hay que generar políticas públicas para darle lugar a los jóvenes como actividades deportivas, recreativas, porque en los lugares públicos la pasan mal” destacó Arroyo.
El segundo problema que señaló tiene que ver con la falsa creencia de que el problema de la inseguridad es que hay jóvenes que cometen delitos. “La Provincia de Buenos Aires tiene quince millones de habitantes, de los cuales solo hay 600 chicos encerrados por cometer delitos graves y mil setecientos por cometer delitos leves, entonces el problema tiene que ver con otros factores como la desigualdad, las Fuerzas de Seguridad, las redes delictivas y de narcotráfico” subrayó el titular de Fuerza Solidaria.
Por último hizo hincapié en los jóvenes y la escuela y el embarazo adolescente destacando que “el embarazo adolescente en la Argentina no es un problema de falta de conocimiento sino que se tiene un hijo como parte de tener algo, de pertenecer”.
Fuente: (Sebastián Vargas para www.zonanortediario.com.ar)
miércoles, 23 de febrero de 2011
Arroyo presenta libro sobre políticas sociales en Feria del Libro Chaqueño

En el marco de la 11ª Feria del Libro Chaqueño y Regional, Daniel Arroyo presentará su libro "Políticas sociales. Ideas para un debate necesario" este viernes 25 de febrero, a las 19, en la ciudad de Resistencia. La presentación de la actividad estará a cargo del ministro de Economía de Chaco, Eduardo Aguilar.
Bajo el lema "Leer Chaco, reescribir nuestra historia", la Feria tiene como sede al flamante edificio de la Casa de las Culturas de la ciudad de Resistencia, ubicado en Marcelo T. de Alvear esquina Mitre.
Publicado por Editorial La Crujía, "Políticas sociales. Ideas para un debate necesario" plantea una serie de propuestas para la situación social de la Argentina. El debate sobre las nuevas ideas y enfoques en política social se ha reabierto hoy más que nunca por motivos conocidos: el aumento de la pobreza, el crecimiento de la brecha entre ricos y pobres -que marca una desigualdad preocupante- y, sobre todo, por la contradicción permanente entre las suposiciones sobre lo que “habría que hacer” y los hechos concretos de combate a la pobreza y a la desigualdad social.
A través de los cuatro ejes que constituyen el objeto de análisis de este libro, se presentan en un profundo análisis los desafíos y las oportunidades que tenemos los Argentinos para consolidar un proceso de crecimiento con desarrollo, con equidad, con inclusión, con justicia social, con más participación de los sectores y actores sociales, con desarrollo local, con compromiso de las instituciones y de la ciudadanía, con el pleno ejercicio de los derechos básicos que se nos han conferido y con la esperanza que en la construcción de las políticas sociales, que hoy tengamos la capacidad de pensar y hacer, será el escenario donde nuestros niños y jóvenes crezcan y se desarrollen con la calidad de vida que les procuremos.
martes, 22 de febrero de 2011
Presentan libro sobre jóvenes e inclusión en Tigre
El presidente de Fuerza Solidaria, Daniel Arroyo, y el titular del Equipo de Trabajo e Investigación Social (ETIS), Maximiliano Estigarribia, presentarán el libro Hacia una metodología para orientadores que trabajan con jóvenes este miércoles 23 de febrero, a las 11, en el Museo de la Reconquista de Tigre. En el acto también estarán presentes la secretaria de Política Sanitaria y Desarrollo Humano de Tigre, Malena Massa; el coordinador de la publicación Diego Gojzman; y representantes de la JICA (Agencia de Cooperación Internacional de Japón).
Publicado por EUDEBA, el libro propone algunas claves que buscan favorecer el trabajo de quienes hoy, en cada barrio, escuchan y orientan el proceso de vida de cada joven en situación de vulnerabilidad social. Su publicación contó con el apoyo de JICA, Fuerza Solidaria y ETIS.
“El problema de la agenda social de la Argentina radica, sin dudas, en el drama que sufren los jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan. La resolución de este tema es clave para comprender qué país queremos para los próximos años. Este libro es un aporte sumamente relevante porque analiza la situación de los jóvenes desde su propia mirada”, señala Arroyo en el prólogo.
La publicación se realizó en el marco del proyecto “Construcción de Metodología Participativa para Orientadores de Jóvenes”, dirigido por Diego Gojzman. También colaboraron en su edición Andrea Cajade, Maximiliano Estigarribia, Sebastián Kunica y Roxana Mazzola.
El desarrollo de los talleres que dieron lugar a la publicación se realizó en la Sede de la Comisión Provincial por la Memoria, con la presencia de más de 30 instituciones que trabajan con jóvenes en la provincia de Buenos Aires.
Publicado por EUDEBA, el libro propone algunas claves que buscan favorecer el trabajo de quienes hoy, en cada barrio, escuchan y orientan el proceso de vida de cada joven en situación de vulnerabilidad social. Su publicación contó con el apoyo de JICA, Fuerza Solidaria y ETIS.
“El problema de la agenda social de la Argentina radica, sin dudas, en el drama que sufren los jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudian ni trabajan. La resolución de este tema es clave para comprender qué país queremos para los próximos años. Este libro es un aporte sumamente relevante porque analiza la situación de los jóvenes desde su propia mirada”, señala Arroyo en el prólogo.
La publicación se realizó en el marco del proyecto “Construcción de Metodología Participativa para Orientadores de Jóvenes”, dirigido por Diego Gojzman. También colaboraron en su edición Andrea Cajade, Maximiliano Estigarribia, Sebastián Kunica y Roxana Mazzola.
El desarrollo de los talleres que dieron lugar a la publicación se realizó en la Sede de la Comisión Provincial por la Memoria, con la presencia de más de 30 instituciones que trabajan con jóvenes en la provincia de Buenos Aires.
lunes, 21 de febrero de 2011
¿Cómo se genera empleo para los más jóvenes?
(publicado en el semanario El Economista, viernes 18 de febrero de 2011)
En la Argentina hay 900.000 jóvenes de entre 16 y 25 años que no estudian ni trabajan. La economía genera cada vez menos empleo y cada vez más la demanda recae sobre la política asistencial
Hay una estadística que los especialistas repiten pero que nadie sabe muy bien de dónde sale. En la Argentina hay 900.000 jóvenes entre 16 y 25 años que no estudian ni trabajan. ¿Qué hacen? Están en la casa, van a dar un paseo, regresan, vuelven a salir. Algún trabajo, Internet, vuelven a la casa. Los referentes en políticas sociales manejan el mismo número desde hace algunos años. Y calculan que sólo 500.000 residen en la provincia de Buenos Aires. La gran mayoría en el Conurbano. Los especialistas también están seguros de otra cosa. Sin duda es el tema más difícil de resolver que tiene el país para los próximos años porque pesan demasiados interrogantes sobre si es posible atender todas sus demandas. ¿Puede brindárseles educación y formación a estos jóvenes y conseguirles un empleo? ¿La economía argentina está en condiciones de crear suficiente empleo para esta población? ¿La clase dirigente puede hacer algo por ellos?
En la Argentina y en el mundo
En la Argentina muchos jóvenes priorizan el estudio y eso se refleja en las estadísticas. La tasa de empleo promedio del mercado laboral argentino es de 67% para los varones mayores de 14 años y 43,5% para las mujeres. Pero entre los jóvenes de 15 a 29 años apenas alcanzaba el 50,7% para los varones y 32,6% para las mujeres. Los jóvenes en la Argentina duplican a los adultos en cualquier indicador social. Mientras que el nivel general de desempleo es 8% para la población económicamente activa, entre los varones de 15 a 29 años llega al 14% y entre las mujeres a 18%. Las estadísticas no muestran un cuadro en la Argentina muy distinto al de otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, el desempleo entre los jóvenes de 17 y 24 años llegó a 18% en diciembre último. Y la tasa de desempleo para jóvenes en todo el mundo fue 12,6% en 2010 de acuerdo al informe Global Employment Trends 2011 que acaba de publicar en Ginebra la Organización Mundial del Trabajo. La proporción de jóvenes sin trabajo no parece ser un fenómeno en la Argentina muy distinto al que se ve en otras partes del mundo. En todo caso las tasas más altas se registran en Oriente Medio y Africa del norte (superiores al 25%). Por el contrario, en Asia se observan tasas de un dígito. La Argentina, y el Mercosur en general, muestran un comportamiento similar al del resto de la región. También en la Argentina se da un fenómeno parecido al del resto del mundo: cada vez más jóvenes, desalentados, abandonan la búsqueda de un empleo. Según el trabajo de la OIT, en 2010 la cantidad de personas que buscaron empleo el año pasado disminuyó en 1,7 millones.
Hoy ¿qué hago?
El fenómeno del desempleo en los jóvenes es el mismo en la Argentina y en el resto de los países. Lo que difiere básicamente es la magnitud en cada economía. Sin embargo hay otras dos diferencias. Una es qué sucede con estas personas. Y la otra es la respuesta de la política y de la economía. Con respecto a la primera, en la Argentina, la proporción de jóvenes que no estudia ni trabaja es muy alta si se la compara en relación a países desarrollados. Según reveló un trabajo que hizo hace poco la Universidad Católica en base a datos del INDEC y la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo, mientras ese porcentaje en la Argentina llega a 25% en otros países es bastante más bajo. Más allá de los casos de Italia (21%) y Francia (19%), el promedio de jóvenes que no estudian ni trabajan se ubica en el 11% y algunos países –como Suiza, Noruega, Holanda y Dinamarca– tienen tasas de un dígito. En la Argentina uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 24 años no trabaja ni estudia.
La conclusión del trabajo de la UCA es que la situación de los jóvenes en la Argentina incluye “una alta proporción de jóvenes que no trabaja ni estudia; una relativamente baja proporción de jóvenes que trabajan y estudian; y una baja acumulación de aprendizaje y conocimientos”. Jorge Colina, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino, opina que los países que presentan los mejores indicadores de inserción laboral juvenil han logrado estructurar un conjunto de herramientas que promueven y facilitan la transición del mundo educativo al mundo laboral. Uno de los elementos clave es que la educación media comprende diferentes modalidades educativas que combinan la formación general con una formación vocacional, orientada al desarrollo de competencias relevantes para la inserción laboral.
Desde la política
La respuesta de la política también varía por países. En los países más desarrollados hay programas y herramientas que funcionan desde hace décadas. Como en Europa, por ejemplo, donde el aumento del empleo entre los jóvenes fue absorbido por el sistema de protección social. En Estados Unidos, en cambio, el Gobierno enfrenta grandes desafíos y eso hace que muchos de los reclamos lleguen al propio Barack Obama. La creación de empleo suficiente sigue siendo una asignatura pendiente de su gestión. Daniel Arroyo, ex viceministro de Desarrollo Social, piensa que el problema de los jóvenes en la Argentina no es entender qué tarea deben realizar sino mantener una rutina laboral de ocho horas cuando muchos no han visto trabajar ni a su padre ni a su abuelo. “Los jóvenes sólo creen en aquellos a quienes ven cotidianamente y no respetan tanto a las instituciones como sí a algunas personas específicas: la maestra que tiene buena onda, algún pibe de la esquina, algún referente vecinal, algún técnico de club de barrio”. Arroyo está convencido de la necesidad de potenciar una red de tutores para los jóvenes a los que sientan que no tienen que fallarles y que puedan ayudarlos a sostenerse en su tarea laboral o en la escuela. “La tarea de la política no parece ser, precisamente, señalarlos con el dedo y echarles la culpa de la inseguridad sino, en todo caso, brindarles oportunidades para que puedan terminar la escuela secundaria y consigan un trabajo de calidad. La solución de este problema es central para saber qué país queremos para los próximos años”. El ex funcionario está a favor de crear un programa de $2.500 millones por año que brinde becas a jóvenes para capacitarlos en trabajos específicos. Pagarles un tutor para que los acompañe y darles a las empresas que tomen a esos chicos un incentivo fiscal. “Es cierto que en algún momento se quiso hacerlo y no funcionó. Pero el Estado hoy tiene mayor poder de control sobre la población y puede detectar mejor las irregularidades. El problema es de oferta y demanda. Jóvenes que se capaciten, empresas que los tomen y un tutor que los acompañe”.
El Ministerio de Trabajo gestiona desde hace años el plan Jóvenes con Más y Mejor Trabajo. Reciben $150 a cambio de un curso de capacitación.
Generación NENT
El trabajo de la UCA distingue dos factores que impiden el crecimiento de empleo para los más jóvenes en la Argentina. En primer lugar, el sistema educativo ofrece una pobre formación general y, salvo excepciones, los contenidos vocacionales son escasos o directamente inexistentes. En segundo lugar, los jóvenes que abandonan la escuela antes de tiempo suelen encontrar los empleos de peor calidad, que por lo general son trabajos en negro. “Esta situación configura un punto de partida de extrema precariedad y en muchos casos define también una trayectoria laboral con largos periodos de desempleo e inserciones intermitentes en el sector informal”. En la economía argentina casi una de cada dos personas que trabaja lo hace de manera informal. También es cierto que los empleos que se generan son, casi en su totalidad, en blanco. Pero el país lo que adolece hoy es una economía que no crea la cantidad suficiente de puestos de empleo. Y todo indica que no lo seguirá haciendo en los próximos años. El fenómeno parece que se generalizará cada vez más en las próximas generaciones y para ello abundan ya los nombres para referirse al tema. En la Argentina se utiliza cada vez el término de generación NENT para referirse a quienes no estudian ni trabajan. En Estados Unidos y Gran Bretaña son los NEET (“not in education, employment or training”). También existen otros términos para referirse a aquellos con problemas de inserción en el mercado laboral. Por ejemplos los ‘Boomeran’ son aquellos jóvenes que no salen de la academia, que van de curso en curso porque no pueden conseguir un empleo.
En la Argentina hay 900.000 jóvenes de entre 16 y 25 años que no estudian ni trabajan. La economía genera cada vez menos empleo y cada vez más la demanda recae sobre la política asistencial
Hay una estadística que los especialistas repiten pero que nadie sabe muy bien de dónde sale. En la Argentina hay 900.000 jóvenes entre 16 y 25 años que no estudian ni trabajan. ¿Qué hacen? Están en la casa, van a dar un paseo, regresan, vuelven a salir. Algún trabajo, Internet, vuelven a la casa. Los referentes en políticas sociales manejan el mismo número desde hace algunos años. Y calculan que sólo 500.000 residen en la provincia de Buenos Aires. La gran mayoría en el Conurbano. Los especialistas también están seguros de otra cosa. Sin duda es el tema más difícil de resolver que tiene el país para los próximos años porque pesan demasiados interrogantes sobre si es posible atender todas sus demandas. ¿Puede brindárseles educación y formación a estos jóvenes y conseguirles un empleo? ¿La economía argentina está en condiciones de crear suficiente empleo para esta población? ¿La clase dirigente puede hacer algo por ellos?
En la Argentina y en el mundo
En la Argentina muchos jóvenes priorizan el estudio y eso se refleja en las estadísticas. La tasa de empleo promedio del mercado laboral argentino es de 67% para los varones mayores de 14 años y 43,5% para las mujeres. Pero entre los jóvenes de 15 a 29 años apenas alcanzaba el 50,7% para los varones y 32,6% para las mujeres. Los jóvenes en la Argentina duplican a los adultos en cualquier indicador social. Mientras que el nivel general de desempleo es 8% para la población económicamente activa, entre los varones de 15 a 29 años llega al 14% y entre las mujeres a 18%. Las estadísticas no muestran un cuadro en la Argentina muy distinto al de otros países. En Estados Unidos, por ejemplo, el desempleo entre los jóvenes de 17 y 24 años llegó a 18% en diciembre último. Y la tasa de desempleo para jóvenes en todo el mundo fue 12,6% en 2010 de acuerdo al informe Global Employment Trends 2011 que acaba de publicar en Ginebra la Organización Mundial del Trabajo. La proporción de jóvenes sin trabajo no parece ser un fenómeno en la Argentina muy distinto al que se ve en otras partes del mundo. En todo caso las tasas más altas se registran en Oriente Medio y Africa del norte (superiores al 25%). Por el contrario, en Asia se observan tasas de un dígito. La Argentina, y el Mercosur en general, muestran un comportamiento similar al del resto de la región. También en la Argentina se da un fenómeno parecido al del resto del mundo: cada vez más jóvenes, desalentados, abandonan la búsqueda de un empleo. Según el trabajo de la OIT, en 2010 la cantidad de personas que buscaron empleo el año pasado disminuyó en 1,7 millones.
Hoy ¿qué hago?
El fenómeno del desempleo en los jóvenes es el mismo en la Argentina y en el resto de los países. Lo que difiere básicamente es la magnitud en cada economía. Sin embargo hay otras dos diferencias. Una es qué sucede con estas personas. Y la otra es la respuesta de la política y de la economía. Con respecto a la primera, en la Argentina, la proporción de jóvenes que no estudia ni trabaja es muy alta si se la compara en relación a países desarrollados. Según reveló un trabajo que hizo hace poco la Universidad Católica en base a datos del INDEC y la Organización Económica para la Cooperación y el Desarrollo, mientras ese porcentaje en la Argentina llega a 25% en otros países es bastante más bajo. Más allá de los casos de Italia (21%) y Francia (19%), el promedio de jóvenes que no estudian ni trabajan se ubica en el 11% y algunos países –como Suiza, Noruega, Holanda y Dinamarca– tienen tasas de un dígito. En la Argentina uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 24 años no trabaja ni estudia.
La conclusión del trabajo de la UCA es que la situación de los jóvenes en la Argentina incluye “una alta proporción de jóvenes que no trabaja ni estudia; una relativamente baja proporción de jóvenes que trabajan y estudian; y una baja acumulación de aprendizaje y conocimientos”. Jorge Colina, economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino, opina que los países que presentan los mejores indicadores de inserción laboral juvenil han logrado estructurar un conjunto de herramientas que promueven y facilitan la transición del mundo educativo al mundo laboral. Uno de los elementos clave es que la educación media comprende diferentes modalidades educativas que combinan la formación general con una formación vocacional, orientada al desarrollo de competencias relevantes para la inserción laboral.
Desde la política
La respuesta de la política también varía por países. En los países más desarrollados hay programas y herramientas que funcionan desde hace décadas. Como en Europa, por ejemplo, donde el aumento del empleo entre los jóvenes fue absorbido por el sistema de protección social. En Estados Unidos, en cambio, el Gobierno enfrenta grandes desafíos y eso hace que muchos de los reclamos lleguen al propio Barack Obama. La creación de empleo suficiente sigue siendo una asignatura pendiente de su gestión. Daniel Arroyo, ex viceministro de Desarrollo Social, piensa que el problema de los jóvenes en la Argentina no es entender qué tarea deben realizar sino mantener una rutina laboral de ocho horas cuando muchos no han visto trabajar ni a su padre ni a su abuelo. “Los jóvenes sólo creen en aquellos a quienes ven cotidianamente y no respetan tanto a las instituciones como sí a algunas personas específicas: la maestra que tiene buena onda, algún pibe de la esquina, algún referente vecinal, algún técnico de club de barrio”. Arroyo está convencido de la necesidad de potenciar una red de tutores para los jóvenes a los que sientan que no tienen que fallarles y que puedan ayudarlos a sostenerse en su tarea laboral o en la escuela. “La tarea de la política no parece ser, precisamente, señalarlos con el dedo y echarles la culpa de la inseguridad sino, en todo caso, brindarles oportunidades para que puedan terminar la escuela secundaria y consigan un trabajo de calidad. La solución de este problema es central para saber qué país queremos para los próximos años”. El ex funcionario está a favor de crear un programa de $2.500 millones por año que brinde becas a jóvenes para capacitarlos en trabajos específicos. Pagarles un tutor para que los acompañe y darles a las empresas que tomen a esos chicos un incentivo fiscal. “Es cierto que en algún momento se quiso hacerlo y no funcionó. Pero el Estado hoy tiene mayor poder de control sobre la población y puede detectar mejor las irregularidades. El problema es de oferta y demanda. Jóvenes que se capaciten, empresas que los tomen y un tutor que los acompañe”.
El Ministerio de Trabajo gestiona desde hace años el plan Jóvenes con Más y Mejor Trabajo. Reciben $150 a cambio de un curso de capacitación.
Generación NENT
El trabajo de la UCA distingue dos factores que impiden el crecimiento de empleo para los más jóvenes en la Argentina. En primer lugar, el sistema educativo ofrece una pobre formación general y, salvo excepciones, los contenidos vocacionales son escasos o directamente inexistentes. En segundo lugar, los jóvenes que abandonan la escuela antes de tiempo suelen encontrar los empleos de peor calidad, que por lo general son trabajos en negro. “Esta situación configura un punto de partida de extrema precariedad y en muchos casos define también una trayectoria laboral con largos periodos de desempleo e inserciones intermitentes en el sector informal”. En la economía argentina casi una de cada dos personas que trabaja lo hace de manera informal. También es cierto que los empleos que se generan son, casi en su totalidad, en blanco. Pero el país lo que adolece hoy es una economía que no crea la cantidad suficiente de puestos de empleo. Y todo indica que no lo seguirá haciendo en los próximos años. El fenómeno parece que se generalizará cada vez más en las próximas generaciones y para ello abundan ya los nombres para referirse al tema. En la Argentina se utiliza cada vez el término de generación NENT para referirse a quienes no estudian ni trabajan. En Estados Unidos y Gran Bretaña son los NEET (“not in education, employment or training”). También existen otros términos para referirse a aquellos con problemas de inserción en el mercado laboral. Por ejemplos los ‘Boomeran’ son aquellos jóvenes que no salen de la academia, que van de curso en curso porque no pueden conseguir un empleo.
viernes, 18 de febrero de 2011
Entrevista en Colores Primarios
Arroyo: “Vicente López necesita un cambio porque está muy quedado”

El Presidente de Fuerza Solidaria y ex Ministro de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Arroyo, dialogó con “Aquí no ha pasado nada” espacio radial de Zona Norte Diario Online, allí manifestó sus intenciones de participar de la interna del Frente para la Victoria para aspirar a la Intendencia de Vicente López en 2011: “Sí claramente tengo la intención de pasar a la cuestión electoral", manifestó; a su vez se refirió a la gestión de Enrique García como “un ciclo agotado” y ponderó la diversidad de candidaturas de cara a la elección a Intendente destacando que “hay candidatos interesantes como Horacio Alcuaz".
Sobre sus aspiraciones políticas en Vicente López dijo que “claramente tengo la intención de pasar a la cuestión electoral, vengo del ámbito académico, he participado en la gestión pública sobre todo en las áreas sociales que es lo que yo más conozco y me parece que es un desafío grande para los próximos años”.
Luego agregó que “en Vicente López que es donde yo vivo, trataré de formar parte del debate y de las candidaturas, Vicente López necesita un cambio y un salto en la calidad de gestión y creo ser una de las personas que pueden ofrecer ideas y propuestas de cara a las elecciones de Octubre”.
Consultado sobre el espacio político para participar de las elecciones subrayó que “yo formo parte del Frente para la Victoria y creo que si se cumplen las internas abiertas, obligatorias y simultáneas en agosto va a existir una competencia más abierta y me gustaría formar parte de esa competencia dentro del Frente para la Victoria”.
Asimismo opinó sobre la gestión del Intendente Enrique García: “El ciclo de la gestión municipal se está agotando, García que va a cumplir 24 años de gestión. Sin duda, algunas cosas habrá hecho bien en su momento, sino la gente no lo hubiera votado tanto, pero ha perdido la capacidad transformadora, si se lo compara con los demás municipios de la región está claro que Vicente López está muy quedado”.
Sobre los problemas a resolver en el distrito señaló que “la inseguridad es un problema serio en Vicente López, han crecido los casos y son muy notorios además todos los debates que se dieron en torno al Vial Costero y la ecología marcan que el Municipio no ha generado espacios de diálogo, no pareciera ser una gestión de cara a la sociedad”.
Por otra parte, acerca de la relación del Intendente con los gobiernos Provincial y Nacional destacó que “está claro que hay un conjunto de Intendentes como García e Ivoskus que forman parte del proyecto nacional, que han acompañado las iniciativas pero creo que desde nuestro espacio hay que plantear mejores propuestas y avanzar. Tiene el derecho García, como cualquier otro Intendente, de adscribir a las políticas nacionales. De todas formas creo que la discusión en Vicente López es cómo hacemos para hacer las cosas mejor en los próximos años, para darle una identidad que ha perdido el distrito y para además de hacer obra pública, empezar a igualar las condiciones de la Panamericana de un lado y de la Panamericana del otro”.
Por último se refirió al panorama político pensando en las próximas elecciones municipales: “De cara a las elecciones de 2011 hay varios partidos que presentan candidatos interesantes, es el caso del partido de Margarita Stolbizer el Gen con la postulación de Horacio Alcuaz, además hay otras fuerzas de importancia como el radicalismo que está en un proceso de debate interno, vamos de cara a una buena competencia con buenos candidatos”, concluyó Arroyo.
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